_- Eros, ¿puedo hablar contigo? – digo algo nerviosa, Eros mi cachorro me ve desde donde está echado y simplemente vuelve a meter su hocico entre sus patas, tal parece que poco a poco se adapta a su homónimo, Eros asiente, se disculpa con mi familia y se acerca a mí, sonrío y lo guío a una sala interna.
- Eros, me encanta el vestido que has elegido, pero no puedo aceptar tanto de tu parte, debes haber gastado una pequeña fortuna en ello, así que toma – digo extendiendo la caja de la joyería, Eros me observa intentando asimilar mi reacción, como si le pareciera imposible que le estuviese devolviendo la parte más costosa de su regalo.
- Andrea, yo no puedo aceptar algo que ya regalé, por favor tómalo como una muestra de mi afecto – dice.
- No puedo Eros, eres mi amigo y lo que compartimos me gusta, me gusta que respetes lo que me gusta y no me desmerites solo porque soy mujer, pero dime ¿has visto alguna vez que use joyas costosas? – pregunto y él niega.
- No soy una mujer que viva de los lujos, prefiero mil veces vivir en la grasa y las partes automotrices junto con lubricante, la pintura en aerosol y motores armables – digo con una sonrisa melancólica en mis labios, soy una mujer Eros, pero no soy una mujer común – digo dejando la caja de joyería sobre una mesa de café y regreso a la habitación sin esperar a que Eros replique.
Termino de arreglarme, poniéndome los tacones y el abrigo que Eros me compró y me hago un recogido en el cabello, maquillo mis ojos con un ahumado felino y mis labios de un rojo sangre mate y regreso a la sala, Eros lleva la caja de joyería en una de sus manos y se gira a verme.
- Estás hermosa, por favor acéptalo – dice sacando un collar bellamente manufacturado con un dije de un auto rojo hecho con pequeños rubíes incrustados, mis tíos, Ariana y Dylan se miran entre ellos y asienten – Está bien, pero no vuelvas a darme algo así, que sea la primera y última vez – digo y Eros ríe.
Me despido de mi familia y Eros me orece su brazo para salir de casa.
- No entiendo Andrea, ¿qué es lo que en realidad te gusta? – pregunta y yo lo miro enarcando una ceja como preguntándole “¿Lo dices en serio? ¿Aún no lo ves claro?”
- No soy muy convencional ¿verdad? – digo y asiente haciéndome un gesto con su brazo libre – Abrir puertas de asientos delanteros – dice y enseguida un par de luces blancas se encienden y dos alas parecen abrirse a los costados - ¡Vaya! – digo caminando junto a él hacía el auto y al verlo, las lágrimas bañan mi rostro y lo miro - ¿Có. Cómo es que tú? ¿Cómo es que tienes este auto? – pregunto, al notar que el diseño está hecho en base a uno que realicé como tesis en la universidad, estaba pensado para facilitar la movilidad y mostrar elegancia, libertad y dinamismo.
- Me pidieron que lo probara – dice acercándome al asiento del copiloto, es increíble, pero incluso el tablero y el volante, al igual que la cojinería están basados en mi diseño el “Knight Pegassus” – No puedo creerlo – digo una vez él llega al interior del auto, me giro hacía él y me lanzo a sus brazos, por suerte mi maquillaje es a prueba de agua, gracias Eros, es un bello regalo, no puedo creer que uno de mis diseños se ha vuelto real – digo, mientras él me sujeta entre sus brazos.
- Aún no está listo, pero quería que sintieras la experiencia – dice – Gracias, es algo de lo más bello que han hecho por mí – digo mirándolo a los ojos y le doy un beso suave.
- Este es el prototipo, ¿quieres ver el motor? Yo lo diseñé – dice y abro mis ojos emocionada – Por favor, muéstrame – digo y con una sonrisa salimos del auto.
- Abrir capó – da el comando, el auto habla respondiendo al comando “Abriendo capó” y al vista me impresiona, es un motor de 5 pistones, todo está perfectamente armado en una fibra de carbono translucida que deja ver su interior, me impresiona que el concepto del diseño haya llegado de manera correcta al diseñador del motor, miro a Eros – Captaste el concepto, la mitología griega tiene a Pegassus entre sus personajes, decidí mezclar los dos conceptos de indomable y leal, la lealtad está representada por la translucidez y el hecho de que sea indomable en la potencia y la cantidad de pistones ¡impresionante! – digo y entonces dando el comando de cierre, subimos al auto, y las puertas se cierran automáticamente.
- Hmm,veo que usaron reconocimiento de voz, domótica y sensores de movimiento, me gustaría ver qué sistema de ignición decidieron ponerle – digo y usando su dedo índice, lo coloca en una zona del tablero de mando, haciendo que el motor cobre vida.
“Bienvenidos de vuelta, soy Pegassus, un diseño confiable manufacturado por Onassis Motors, espero que disfruten de su viaje” – el auto tiene un comando propio basado en IA lo que lo hace aún más confiable y además una base de datos única por cada existencia, la cual se va diseñando y evolucionando automáticamente en base a las necesidades del usuario.
- ¡Qué gran trabajo! Así que ¿tu compañía trabaja con la Onassis? – pregunto
EROS
- Si, pudieras decir eso, me encargo del diseño de motores principalmente, pero a veces también diseño los modelos completamente – digo y ella parece analizar mi respuesta.
- ¡Vaya! Así que tengo a alguien a quien preguntarle – dice, bueno, la verdad, es que quería hablar contigo sobre la oferta que recibí esta semana, no estoy muy segura de aceptar, extraño mi hogar y mi trabajo, aunque tengo parte griega, me siento más una griega del barrio griego que de Grecia en sí – dice observando el camino por su ventana.
- Creo que entiendo un poco lo que quieres decir, pero ¿qué piensas de la oferta que recibiste? – pregunto y ella regresa su mirada a mí, aunque estoy con la vista fija en la carretera.
- Siendo honesta estoy algo nerviosa, por supuesto es un gran honor trabajar en una empresa tan importante de manufactura y diseño de autos deportivos, pero no me veo únicamente en una oficina dibujando diseños, me veo más en la parte ejecutable del diseño, me gusta ensuciarme, sentir el auto desde su inicio y su interior – dice con la mirada perdida en el horizonte.
- Así que te preocupa que te encierren en una oficina y no te dejen hacer lo que en realidad deseas – digo entrando al estacionamiento de la cabaña – Si, es eso, diseñar me permite darle alma a lo que diseño, pero estaré n medio de su ejecución, me permite ver que el alma que le di, está siendo correctamente interpretada – dice y bajamos del auto, las luces tenues de la cabaña nos dan la bienvenida.
- Entiendo, me pasa lo mismo, pero siento que soy mejor diseñando motores que en sí la carrocería – digo tomando su mano y caminamos hacía la casa, la puerta se abre y el aroma cálido y dulce se hace presente – Bueno, si llegamos a estar en el mismo equipo seremos un dúo dinámico – dice y yo sonrío.
“Si tan sólo supieras” pienso y llegando a la mesa, la ayudo a acomodarse, las velas y los faroles son nuestra única iluminación y me permito servirnos dos copas de ouzo.
- Brindo por ti y porque todo lo que deseas te sea otorgado – digo y acercando nuestras copas bebemos su contenido, un par de minutos después nos sirven la entrada – Gracias – dice Andrea a los jóvenes que nos sirven y estos me miran y yo sólo niego.
- Hmm, mezze, que bien – dice observando los platos de entrada, admito que no me esperaba una cena tradicional, pero me has sorprendido, este tsatziki está delicioso – añade y yo niego.
- Es una versión que yo mismo preparo, ¿recuerdas el yogurt que te invité la primera vez que viniste? – pregunto sirviendo más ouzo para acompañar la cena - Por supuesto, estuve buscando el mismo sabor en el supermercado, pero ninguno se comparaba – dice
- No lo vas a encontrar hay recetas que vienen de familia – digo y ella asiente – Lo supuse, también tengo las recetas familiares de mi madre – dice con una sonrisa melancólica.
- Si quieres mi receta, te la daré como secreto – digo y ella ríe – Sería un verdadero placer – dice y hablamos entre bocado y bocado.
- Ajajaja, no me lo esperaba – ríe luego de que le contara un par de mis tonterías de la infancia junto a Nikos.
Su teléfono interrumpe nuestra animada charla
- Oh, disculpa, es mi padre – dice contestando – Papá ¿cómo estás? – dice, ¿de verdad? Eso es maravilloso, tendré a alguien con quien compartir mi día y Kristal, ¿cómo está ella? Pobrecilla, ajajaja, pero será una gran madre, cuida bien de ella, si, gracias papá, ok, iré a visitarles una vez regrese, también te amo papá, adiós, entiendo, bye – termina su llamada y sonríe – Mi hermano menor ha llegado a mundo el mismo día que yo - dice, pero soy afortunada, sigo siendo la única niña de papá – añade y le doy al enhorabuena.
- De verdad, aún no me creo que Nikos que se ve tan serio fuese tan extrovertido de pequeño – dice – Éramos un dúo dinámico- digo y nos levantamos del comedor, los jóvenes lo recogen todo y se marchan dejándonos a nosotros solos, al calor de la chimenea.
[…]
- Eros, Eros espera – dice deteniendo mi serie de besos en su cuello, sácame el collar por favor – dice y eso hago, ella me atrae a sí con sus brazos alrededor de mi cuello, mis manos van a su cabello soltándolo de su recogido y dejándolo caer libremente, el vestido no admite uso de ropa interior y juro que no fue intencional, pero el aroma que desprendía su cuerpo me embriagaba, mi mano fue al zipper del vestido que se encontraba inteligentemente oculto en uno de los costados del mismo - ¿Puedo? – mi razón aún no me abandona por completo y ella asiente, nos conocemos hace sólo un mes, pero extrañamente aunque somos amigos tenemos esta especie de atracción implícita pero que emerge cada vez que estamos solos, pero ir más allá de este punto cambiaría los términos de nuestra relación, yo, no amo a nadie y aunque ella sea tan especial no puedo verme en un futuro a su lado, es demasiado buena para mí, así que decido detenerme.
- Lo siento – dice Andrea disculpándose, me dejé llevar por el calor del momento ¿estás bien? – pregunta
- ¿Cómo es que te preocupas por mí? – pregunto contrariado, te deseo, es esta extraña necesidad que tengo de tenerte y de estar profundamente dentro de ti, pero no puedo hacer nada ni ser nada más – suelto y ella ríe - ¿Crees que no lo sé? Ya lo sabía, no es tu estilo, eres libre como el viento que va de aquí para allá, pero he entendido que hay que aprender a entender que no siempre se gana y que lo que “pierda” hoy, puede ser una lección de vida para mañana – dice.
- ¿Por qué yo? ¿ No podía ser alguien mejor, que no esté dañado? – replico, no, no es culpa de ella, estoy enfadado conmigo mismo por no ser mejor - ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? – dice acercándose a mí, No me juzgaste, ni me hiciste menos mujer porque hablara de autos, fue la primera vez que alguien vio en mí la pasión que siento y lo vio como parte de mí y no como algo que cambiara lo que soy – dice y sonriendo me mira.
- ¿Sabes lo que sentí cuando te vi? – pregunta – No, no lo sé – repongo recostándome contra el piano de la habitación – Que eras exactamente igual que el auto que montabas, bello, veloz, audaz y con clase, pero carente de sentimientos, eras como una bella carrocería que no tenía motor, nada que le impulsara – dice haciendo una pausa, pero luego vi más en ti que sólo eso y vi que como yo también le temes a ciertas cosas – dice acomodando su cabello.
- ¿Qué intentas decirme? – pregunto cruzándome de brazos, ella se gira a verme, su rostro serio es la primera vez que lo veo – Eres una gran persona y un gran amigo, pero sé que no estás dispuesto a ser más que eso para nadie y que podrías compartir tu calor conmigo sólo así, nunca buscarás algo más que sólo eso Eros, y no voy a ser quien te pida algo que no estás dispuesto a dar, sea lo que sea que llegue a pasar entre nosotros es una decisión de adultos – dice poniéndose el abrigo, al final cada uno vivirá con las consecuencias de sus decisiones – añade y se acerca a mí, deja un beso suave en mis labios y se marcha.
No sé si sentirme aliviado o rechazado, pero supongo que es su manera de decirme que me conoce mucho más que yo mismo.
[…]
- Eros, soy tu padre y te diré algo, deja de esconderte de esa chica, está viviendo una mentira que puede lastimarla – dice mi padre
- ¿Qué quieres que haga papá? No soy como tú, no estoy dispuesto a sacrificarme por alguien que puede ser igual o más egoísta que Constanza – digo frustrado – Sé que no es eso lo que quieres decir, estás aterrado porque nunca te habías sentido en la obligación de ocultar quién eres para que te vean como persona – dice y niega, lo siento Eros, fue mi culpa, si hubiese dejado ir a tu madre de la mejor manera no estarías como estás hoy, y mucho menos dudarías en recibir amor o darlo - añade – No es tu culpa, odio que la justifiques diciendo que lo que ella hizo fue porque tú la instigaste a hacerlo, deja de hacerlo, yo lo vi, y no es como tú dices, de todos modos, tal vez es demasiado tarde para mí – digo bebiendo de un trago, el Ouzo que mi padre me ha ofrecido.
- Esta chica es impresionante hijo, y entiende en parte lo que sientes y está dispuesta a enfrentar las consecuencias de estar contigo ¿No crees que es demasiado valiente? – dice dándome un apretón amistoso en el hombro.
- No sé si es demasiado valiente, o demasiado tonta – digo con una sonrisa colgando en mis labios.
ANDREA
- Eros, ve por él, ve por él – la playa es el mejor lugar para curar tus penas y despejar tu mente, No yo no tenía una pena que llorar, sólo tenía que despejar mi mente de todas las emociones que me embargaban, la playa de Santorini es perfecta, la blanca arena y el suave mar mientras tu fiel compañero ruega por tu atención es realmente sanador.
- Buen chico, Eros – digo tomando el ultimate que lleva en su hocico y acaricio sus orejas – Ve por él – digo lanzando una vez más el ultimate a mi inagotable amigo.
Algunas cosas habían cambiado en la última semana, Dylan y Ariana regresaron a Italia con el pequeño Matthy, mis tíos decidieron darse unos días para ellos solos, así que Theo me ofreció venir a pasar unos días de reparación en su chalet de Santorini, quedaba un día para el cumpleaños de Eros , digo Eros el humano, vaya complique, la playa había sido mi mejor opción para darme tiempo a pensar y decidir cómo enfrentar las cosas que llevaban algún tiempo desarrollándose en mi vida, pero en mi segundo día de playa, reparación y soledad no me imaginaba que la mejor forma de enfrentar aquello, era teniéndolo lo más cerca posible.
- Eros, ven aquí – digo al ver a un hombre extraño acercarse a mi canino, mi traje de baño de dos piezas no es muy apropiado pero bueno, teniendo en cuenta que estoy sola en el chalé y aunque hay algunos más cerca, pues…
- Andrea, no había visto que eras tu – dice Eros con mi canino amigo sentado a su lado, su cabello esta suelto sus ojos cubiertos con un par de lentes de sol, se quitó su barba, se la quitó, digo reafirmando lo que había notado, en fin, lleva una camisa azul cielo que deja ver su pecho y sus brazos fuertes, una bermuda que abraza sus poderosas piernas y unos mocasines clásicos.
- Eros, que gusto verte, no esperaba encontrarte en Santorini – digo y él sonríe elevando los lentes a la zona alta de su cabeza – Tampoco esperaba encontrarte aquí – dice, es sólo que quería pasar unos días fuera de la ciudad, y bueno, alguien que conozco tiene un chalé aquí y me dijo de pasar unos días acá – añade y yo sólo me encojo de hombros.
- Eso es maravilloso, si quieres podemos ir a caminar por la playa, pienso salir a conocer un poco el lugar – digo y él asiente – Bien, estaré en el chalé de allá – dice señalando un precioso chalet que queda a un par de metros de profundidad.
- Está bien – digo sujetando mejor la salida de baño – Yo estoy en el de mi tío Theo, ya debes saber cuál es, puedes venir a desayunar o cenar con nosotros o en el momento que quieras – digo señalando a Eros y a Mí.
- ¿Estás segura de que no les molesto? – pregunta y yo niego – Para nada Eros, no nos molestaría tener tu compañía, de hecho, sería un verdadero placer – digo y entonces aceptando la invitación se retira y yo regreso al chalé.
Las cosas entre Eros y yo estaban tensas desde la última vez que habíamos estado juntos, así que era la razón principal de que quisiera estar sola unos días, quería pensar en todo lo que estaba ocurriendo y ser honesta conmigo misma.
Está más que claro para este punto que siento una profunda atracción por Eros y que esta es mutua, es una atracción magnética que roza la toxicidad pues no importa donde estemos, allí volvemos y nos encontramos, pero no importa que tan fuerte, intensa y/o apasionada sea la atracción, el amor y los sentimientos románticos están fuera de cuestión para Eros.
Entro al chalé seguida de mi fiel cachorro, quien va directo a su plato de comida, mientras yo me decido por ponerme algo de ropa encima.
EROS
- Así que fuiste a Santorini, sólo para escapar de ella y ¿la encontraste tan pronto llegaste? – dice Nikos al otro lado del teléfono – Si, es exactamente lo que te estoy diciendo, no sé, tal vez deba regresar a Atenas – digo desde la cómoda tina de mi baño.
- No estarás hablando enserio - dice
- Entonces, ¿qué sugieres que haga? – pregunto confundido – Eros, eres mi hermano, jamás has sido cobarde y cada decisión que has tomado la has enfrentado, ¿qué lo hace tan diferente ahora? – dice y a lo lejos escucho a Giulietta con Romeo – Que tal vez Andrea tiene esa clase de poder que Giulietta tiene en ti – digo frustrado pasando una mano por mi cabello.
- Bien, diste un paso adelante, admitir que te sientes bajo una profunda influencia estando con ella, Eros el que te sientas así, no es necesariamente malo, dale una oportunidad, ella no sabe quién eres, es una chica normal, cuya familia en términos sociales y económicos se parece mucho al de las nuestras, pero ella no pertenece a este mundo, por Dios Eros, ¡Hasta intentó devolverte ese diseño que mandaste a preparar para ella en Tiffany! – dice y sé que tiene razón, pero estoy tan aterrado de causarle dolor, no estoy listo para amar, no me criaron para amar, ME ABANDONARON.
- Bien, supongo que tienes razón – digo – Eros, no supones, sabes que la tengo, deja de ser cobarde y enfréntalo – dice, disculpa hermano, debo irme, el deber me llama – añade “ya voy campeón”, le escucho decir y después de eso termino la llamada.
Lanzo el teléfono a la cama frustrado y seguido de ello sigo el camino del teléfono, no estaba preparado para nada de esto, ya no era solo mi padre el que era un devoto creyente del amor verdadero, parecía que Nikos estaba cayendo en eso mismo también, pero y ¿yo? Acaso ¿me permitiré creer en esos jueguitos psicológicos? No, ese no era yo, pensándolo bien no lo era, pero algo estaba cambiando, ¿qué era eso?
ANDREA
Si decir que huir era de cobardes, yo era la numero uno, después de aquella noche con Eros en que casi ocurre algo entre los dos pero que no llegó a suceder por decisión suya, me había sentido terrible, no hacía más que mirarme en el espejo y criticar todos mis malos puntos, no tenía suficientes curvas, mi vientre era más un conjunto de pequeñas dunas y una llanta al final, mis pechos eran pequeños y mi rostro por más que quisiera seguía luciendo como el de una jovencita, estaba claro que tal vez yo, no era el tipo de mujer que alguien como Eros buscaba.
Debía establecer límites, no podía caer por Eros, pero si algo llegaba a pasar, levantaría mi rostro y seguiría, no iba a quedarme lamentando lo que ocurriera o no.
- Si, papá, estoy bien, sólo pasando unos días en la playa – digo al teléfono mientras preparo una baklava - ¿Qué tal ese estilo de vida cariño? – pregunta – Nada, mal papá, aunque la mayoría de las veces es demasiado estresante, quiero regresar a mi taller y a mi casa, pero la tía Eileen dice que solo serán unos días para mí y mientras tanto ella pasará uno días de luna de miel con Theo.
- Seguirás siendo mi única niña – dice papá al teléfono llamando mi atención – Lo sé papá, aunque deberías intentar con Krystal ir a por una niña – digo y lo escucho reírse.
- Por favor cariño, ya estoy viejo, además este campeón necesitará mucha de mi energía – dice – A ver papá en lo de viejo no estoy de acuerdo y segundo, sí, creo que necesitará mucha energía, así que cuando regrese y él esté un poco más grande déjamelo a mí yo te apoyaré para que tengas tiempo con Krystal, además me encantaría que ame los coches tanto o más que yo – digo
- Se lo diré a Krystal, estará feliz de contar con tu ayuda - dice y al fondo escucho a Krystal “Joe, Joe, ven a ver, es Maximilian” – cariño, debo irme parece que hay algo en Maximilian que no debo perderme, te contaré como marcha todo – dice y al mismo tiempo meto la Baklava al horno – Ok, papá, lo que sea que necesites, solo llama – digo y termino la llamada.
Mientras espero a que la baklava este lista, solo doy vueltas alrededor de la cocina y la sala del chalet con Eros imitándome, no tenía idea de lo que ser mamá implicaba, llevar a un bebé dentro de ti y ayudarlo a nacer debía ser una experiencia maravillosa, pero algo si sabía y es que aunque era algo maravilloso ser madre no era algo sencillo, Krystal es demasiado fuerte y mi padre demasiado emotivo, puede que sea una mole de músculo y poder, pero cualquier cosa, grande o pequeña se convierte en un estímulo o en un punto de quiebre para él, cuando era pequeña y mamá aún vivía solía contar la historia de mi nacimiento, decía que justo después de haberme sujetado en sus manos y haberme regresado a los médicos, se desmayó de la conmoción y alegría mezcladas y cuando despertó no hacía más que preguntar “¿Cómo es que es tan pequeña y linda y aún así no haberse quebrado en mis manos?” papá era rudo cuando debía serlo, pero en lo general su apariencia se quedaba en sólo eso, APARIENCIA.
Estaba tan pérdida en mis pensamientos, que no me había dado cuenta de la insistencia con la que llamaban a mi puerta.
- Un momento, por favor – digo bajando las escaleras rápidamente con Eros llevándome un par de pasos de ventaja, llego a la puerta, me paso el cabello sobre uno de mis hombros y la abro - Eros, ehm, ¿gustas pasar? – pregunto haciéndole un espacio invitándole a entrar.
- Sino es molestia para ti – dice y yo niego insistiendo en que pase.