EROS
— Ahn, Eros, Eros, detente, vas muy rápido
— Casiopea, sino puedes aguantar la velocidad del auto en carretera ¿cómo la aguantarás en la cama? – digo haciendo que mi inocente prima me golpee el brazo
— Eres un idiota, Eros, no necesito saber absolutamente nada de tu vida s****l privada y de las pobres mujeres que son usadas por ti – dice resignada
— Vamos, que no son usadas, todas saben lo que quieren y lo que quiero y solamente van y lo consiguen, estar conmigo una noche es difícil
— Ya, hablas como si fueras un gigolo exquisito – dice haciendo una pausa y luego vuelve su mirada a mí – oh espera, es que ya lo eres – dice y yo suelto mi risa aun con la velocidad al máximo en la pista de pruebas.
— Bueno, si lo sabes entonces no soy tan idiota después de todo – digo y ella ríe
Casiopea es como una hermana menor para mí, la que no pude tener después de todo somos solo dos medio hermanos, y mi padre nunca volvió a casarse tomó una filosofía de “convivo pero no me limito” y hace un par de años vive con Agatha y hace poco se enteraron de que espera un bebé, aún no saben lo que es pero me temo que es una niña terremoto, bueno, Agatha ha sido el universo de mi padre, pero aunque lo entiendo, no sé ¿cómo puede darle tanto poder a una mujer de nuevo en su vida? En fin, ese es mi padre, yo, solo soy yo.
Detengo el auto, justo en los pits de la pista y Casiopea sale como un rayo a tomar los apuntes para su investigación.
- Dorian, ¿Qué tal fue la inspección? – digo limpiando mis manos en el pantalón que llevo
- Todo bien Eros, las maniobras que hiciste probaron efectivamente la flexibilidad del diseño, podrían hacerse unos ajustes pero serían más de tópico ornamental, te traje unos bocetos para que los veas – dice y asiento – Bien, déjalos en mi oficina, debo salir a atender algunos asuntos de mercadeo, encárgate de que se mantenga confidencial hasta que yo lo vea – digo – Angelo, tú, lleva el prototipo de nuevo a manufactura, Dorian, encárgate de agendar una reunión con el equipo de diseño y manufactura para mañana mismo, hoy mismo decido uno de los bocetos mañana discutiremos la fecha de finalización y para pasado mañana una reunión con los de mercadeo y finanzas para la fecha de presentación y lanzamiento de producción en masa, eso es todo, dejo el resto en sus manos – digo y salgo de la pista.
ANDREA
- Eros, será un largo viaje mi chico, pero tu eres fuerte, te prometo que disfrutaremos de estar en Atenas y Santorini – digo acariciando a mi bello acompañante de viaje, claro que voy con mis tíos, pero mi Eros es lo más preciado que tengo.
Woof! Sonrío, esa es su forma de decirme que si y que es un chico fuerte, como lo quiero, apenas es lunes, pero quiero estar segura de llevar todo, implementos de aseo, trajes de baño, shorts, camisetas frescas, croptops, zapatos abiertos y sandalias, la comida de Eros y sus vitaminas, su kit de aseo y su correa, bien esto está bien hasta ahora.
- Bien, Eros, hoy te vienes conmigo al taller ¿vale? Emilie llevará a Morgan un rato, podrán jugar en el patio del taller ¿qué te parece? – pregunto y el me da un lametón – Bien, tomo su otra correa del perchero y la pongo a su alrededor, llevo mis infaltables colgantes de argolla, unos shorts vaqueros, un croptop gris oscuro y una chaqueta para el frío, mi cabello va suelto con sus ondas negras al aire, y Eros como siempre va frente a mi como macho alfa.
Cierro la puerta de casa y comenzamos nuestro camino hacia mi taller DRE’S MOTORS, estudié ingeniería mecánica en la universidad de Princeton con una beca, es una Ivy League pero jamás fui tan buena como para llegar a Harvard, en fin, amo lo que hago y la adrenalina de poder probar un buen auto antes de su entrega es lo mejor, amo el olor de la grasa de los autos y amo ver su interior al igual que estar debajo de ellos, obviamente hablo de los carros, ver sus bujías, su chasís y todas esas preciosas estructuras entramadas, al igual que el sonido de sus motores, cada vez que escucho el rugido de un buen motor algo en mi interior se enciende como si llamas lo consumieran.
Mis hermanos dicen que tengo alma de corredora ya que amo la velocidad, el sentimiento vértigo al no saber que pasará entre más aceleres es tan emocionante como sensual, Dylan es corredor así que sabe lo que siento, Tony se dedicó a la informática y Jake es cirujano estético, yo fui la única que tomó la mecánica como forma de vida es algo que me apasiona y sin lo cual no sería yo.
- Andrea, ¿te gustaría llevar un par de Bougatsa contigo? Y ¿yogurt griego? Esta recién hecho – dice Greta en mi camino al taller con Eros - ¿Estás segura? Sabes que no le digo que no a tus dulces – digo y ella corre al interior de su casa a traerme una bolsa de papel y un litro de yogurt griego
- Hola Eros, estás cada vez más guapo – dice y este le da un lametón, que traidor es
- Gracias, Greta lo disfrutaré, pásate cada vez que quieras por el taller podemos charlar un rato – digo y ella sonríe
Prosigo mi camino y al llegar activo alarmas de movimiento y mi sistema de sonido, llevo a Eros hasta el patio trasero y lo dejo allí mientras me pongo mis ropas de trabajo y tomo mis herramientas, estoy bajo un volvo revisando su sistema de filtración y escape cuando…
- Dre, hemos llegado Morgan y yo – dice Emelie
- Bienvenidos, Eros espera a Morgan en el patio trasero, espera Em, estoy debajo del volvo – digo terminando de dar un par de giros a un perno y salgo del lugar.
- ¿Hace mucho llegaste? – pregunta mientras caminamos la una a la otra para darnos un abrazo, Em y yo somo como hermanas nos conocemos desde la primaria y desde allí hemos sido inseparables.
Por supuesto el que Emelie y yo seamos amigas, no termina con el hecho de que tengamos diferencias, obviamente eso es algo que no se puede negar, pero al fin y al cabo ha hecho que nuestra relación sea mucho más divertida y menos monótona.
- Dre, ¿crees que a Eros le guste mi Morgan? – pregunta hablando de nuestras mascotas
- ¿ A qué viene eso? – pregunto limpiando mis manos en una toalla
- - Ya sabes ambos tienen 4 años y no sé, siento que ya es tiempo de que tengan sus pequeños cachorros – dice adoptando una pose dubitativa.
- No sé por qué, Em, pero siento como que más que hablar de nuestros chicos estuvieras hablando de no sé ¿nosotras? – digo dando media vuelta con mi espalda hacía ella.
- Dre, estoy embarazada – suelta de la nada, haciendo que mi mano suelte la llave de expansión que llevaba
- No, ¿estás bromeando? – digo volviéndome a verla
Ella niega a la vez que me responde – No tonta, ¿cómo crees? Tuve un retraso y bueno ya sabes que como soy siempre muy puntual, pensé que tal vez era debido al estrés de los últimos meses, sabes que muy pocas veces tengo días libres y paso más dentro del quirófano que fuera de él y ya sabes sumado al insomnio y la falta de comer a las horas debidas pensé que eran la razón de mi retraso – dice y yo simplemente suelto el suspiro que estaba conteniendo.
- Y ¿se lo has dicho a Christian? – pregunto y ella sonríe – Mi pobre Chris parece que lo sabía mucho antes que yo – dice
- ¿ Qué quieres decir? – pregunto con curiosidad – Bueno, verás, sabes que Chris al igual que yo ha estado muy ocupado arreglando el concesionario de autos deportivos que heredó de su abuelo, y en las últimas semanas el pobre comenzó a sentir nauseas y dolores de cabeza fue al medico porque estaba angustiado, entonces el médico solo le dijo que lo que tenía era algo psicológico – doce con una sonrisita soñadora, en este momento realmente la envidio, pero no puedo imaginarme sintiendo por alguien siquiera la mitad de lo que Chris y ella sienten el uno por el otro.
- Em, me alegro tanto por ti, no puedo creer que seré tía y ¿cuánto tienes? – pregunto con emoción.
- Cuatro semanas y cinco días – dice con orgullo acariciando su aún plano vientre.
La abrazo con lágrimas en mis ojos, por supuesto, el haber tenido el amor incondicional de mis padres como ejemplo de vida ha hecho que anhele el tener una familia propia llena de alegría y amor, pero el temor al abandono y el fracaso me cohíben de amar completamente, nadie probablemente sería capaz de lidiar con ello, pero supongo que nunca se es tarde para las cosas, solo llegan en el debido momento en que deben llegar.
EROS
- Oh Eros, ahn si, Oh Dios me estoy volviendo loca – estar hasta el cansancio de una mujer, es un sentimiento que conozco muy bien, Alessandra es una buena amiga de cama pero su intención de buscar algo más en mí, era una muy mala idea, no soy una persona a la que le guste comprometerse en una relación, tengo mis razones y cuando ambos accedimos a este tipo de relación ella lo comprendía muy bien, pero mi fortuna y éxito la deslumbraban, Alessandra es demasiado ambiciosa como para cazar a cualquier hombre con dinero para tener la clase de vida que cree merecer, ella es sólo un reflejo de lo que fue mi madre, así que el sólo pensar en ello hace que mis ganas se esfumen dando paso a la más pura ira.
- ¡Vete! – digo contundentemente, ella se acerca y acaricia mis hombros – Eros, pero si tan sólo empezaste – dice, paso una mano por mi melena oscura y le doy una mirada – No tengo ganas, ni siquiera tengo una erección, así que lárgate – digo y ella se levanta de la cama del ático del hotel.
Jamás llevo una mujer a mi casa, no me gusta dar una impresión falsa de ser alguien que puede ser estable, cuando todo lo que me define es exactamente lo contrario, Alessandra azota la puerta al salir haciendo su pataleta y yo solo me tiro en la confortable cama.
En fin, el caso es que el amor es un sentimiento destructivo e implacable, te hace creer que todo lo tienes entre tus brazos y luego se esfuma sin razón ni motivos, eso, es lo que vi en mi padre y aunque ahora es más feliz de lo que alguna vez fue, simplemente no puedo verme siendo como él.
(Ringtone de teléfono)
- Eros Onassis – respondo el teléfono
- Presidente, me gustaría informarle que en el último modelo que estamos trabajando, el diseño no está quedando tal como lo desea, parece que ha habido un error de fábrica en la zona de piezas de ensamblaje
- Está bien, encárgate de que nadie más que tu conozca el original, voy para allá Angelo – digo cortando la llamada y bajo por mi ascensor privado, al llegar a la recepción doy instrucciones de que arreglen la habitación.
[…]
- Básicamente tenemos que cambiar esta y esta lámina, pero no desecharemos el diseño de las láminas defectuosas, diría que tiene estilo y algo de clase en el concepto que se presenta, así que me gustaría intentar probarlo, pero necesito que el esqueleto sea ergonómico para que no luzca superpuesto como en este caso – digo señalando las partes en el plano – Entiendo, así que le gustaría como segunda instancia producir un esqueleto a medida para las láminas producidas – dice Adrián.
- Tal como dices, no quiero que mi empresa sea conocida como poco creativa, si hay talentos jóvenes y frescos aquí me gustaría darles una oportunidad en el departamento de diseño – digo mientras quito mi chaqueta, doblo las mangas de mi camisa y sujeto mi melena y camino hacía el prototipo de auto.
- Me encanta este concepto, ocúpate de que sea clasificado hasta que lo lancemos, encárgate de encontrar al encargado de producir las láminas, me gustaría ver su potencial de diseñador y por ahora será un diseño exclusivo solo tendremos tres existencias, y yo personalmente me encargaré del diseño del motor, así que cuanto antes hazme saber quien fue el encargado de la fabricación de estas piezas, para ver el diseño de la zona del motor – digo acariciando el aluminio y fibra de vidrio pulidos.
Llego a mi oficina, me siento tras el escritorio me tomo un vaso de whiskey , dejo mi chaqueta colgada en el respaldo de la silla y voy a mi mesa de dibujo, pongo algo de música y comienzo a bocetar.
[…]
- Señor, su reunión es en la mañana del día de mañana en el edificio principal, trate de dormir un pronto tan pronto llegue, el jet lag puede ser un poco complejo así que necesitará algo de descanso – dice Felicia
- Aún embarazada pareces una hormiga obrera, Fel, descansa un poco – digo
- Descansaré cuando usted escuche lo que le digo – dice y yo rio – Está bien, no te preocupes, se que hay unas 8 horas de diferencia, pero no está tan mal – digo y me despido de ella en la puerta del jet.
- Tenga un buen viaje señor – dice y se marcha dando media vuelta
ANDREA
- Cariño, es en dos días ¿ no estás emocionada por conocer mi bello país y el de tu madre? – pregunta y yo sonrío – Tía estoy realmente emocionada, aún no puedo creer que realmente voy a poner en práctica el griego que aprendí de mamá – digo dando un bocado a la comida del elegante restaurante al que Theo y ella me han invitado a cenar
- Por cierto Andrea ¿qué tal te ha ido con tu taller? – pregunta Theo mientras elegantemente limpia sus labios con una servilleta – Bueno todo marcha bien, tuve entregas hasta esta tarde, así que a partir de mañana estará cerrado al público – digo
- ¿No has pensado en volver a diseñar? – pregunta y yo sonrío – Bueno es una opción pero más que dibujar el tipo de auto ideal me gusta ver todo su ensamblaje me gustaría ser parte de su construcción también – digo encogiéndome levemente de hombros.
- Entiendo, eres una chica excepcional – dice con una gigantesca sonrisa, en ese momento Dylan mi hermano mayor decide hacer una videollamada – Lo siento es mi hermano Dylan – digo a mi tía y a Theo.
Contesto justo en la mesa y veo a Dylan con un gorro unas gafas y un traje de protección – Hola hermanita, ¿Qué tal estas? – pregunta
- Yo bien, pero y ¿tú donde rayos estás? – digo confundida haciendo que mi tía se acerque a ver la pantalla de mi teléfono y abre sus ojos sin poder creerlo – Oh hola, tía Eileen ¿cómo han estado Theo y tú? – pregunta
- Querido, nosotros estamos de maravilla ¿qué tal todo por Italia? – pregunta mi tía y yo sonrío – De maravilla, les quería compartir las nuevas, voy a ser padre – dice y yo abro mis ojos como platos - ¿Qué? Jamás mencionaste estar saliendo con nadie – digo y el se encoje de hombros
- Ari, cielo, mira a la cámara – dice mi hermano enfocando a una chica de cabellos castaños y el rostro bellamente sonrojado en medio de su dolor ella nos da una sonrisa – Hola ¿qué tal? – dice entrecortado y la tía y yo le damos un saludo de mano.
- Caray, no puedo creer que seré doblemente tía – menciono y Dylan me mira extrañado - ¿qué quieres decir? – pregunta sentándose al lado de la joven que es su pareja, No Dylan no es viejo, tiene 29 años y extrañamente entre mis hermanos y yo hay una diferencia de un año, ósea cada uno nació al año de nacer el anterior, parece que papá no le daba mucho descanso a mi madre - Es simple, Em, va a ser mamá, claro a ella le falta bastante, pero está embarazada – digo y mi hermano sonríe – Me alegro por ella, dale mis felicitaciones, tía cuida bien de mi hermana, dile a Theo que se la encargo – dice y sin más colgamos.
- Eso fue sorpresivo – decimos las dos mientras Theo nos ve con una extraña sonrisa como si ya lo supiera todo.
[…]
Una vez terminamos la cena, salimos del restaurante, pero el diseño de un auto llama mi atención, llevo tacones de punta y una falta negra a media pierna con una camisa roja y un recogido en mi cabello que deja un par de mechones fuera, pero no importa que tan elegante esté un buen diseño de auto siempre tiene mi atención, mi tía y Theo se quedan mirando algunas tiendas y yo me quedo observando el auto, es n***o, perfectamente encerado, es un diseño de Onassis Motors, me encanta el concepto de esa compañía aunque pocas veces he podido ver y tocar uno, los rines tienen ese toque único que los hace tan griegos, pues en lugar del tradicional diseño, lleva un entramado diseño de hojas de laurel plateadas, las llantas son otra razón para emocionarse, es un diseño de llantas de pista, solo lo mejor para la creatividad griega tienen un excelente gusto, las luces delanteras tienen un diseño arrogante.
- Es un buen auto ¿verdad? – dice una voz masculina y potente que pone mis sentidos en alerta, la voz tiene un acento que no logro identificar rápidamente, no me doy vuelta para encarar a la persona, sino que comienzo a hablar – Es un bello diseño, la fibra de vidrio, junto con la mezcla de fibra de carbono y aluminio es impresionante, el encerado es perfecto, los rines son un diseño espectacular que hace única a esta marca, pero aunque tiene estilo, clase y elegancia, esta clase de diseños carece de algo muy importante en un auto – digo haciendo una pausa mientras camino a la parte posterior del auto – y eso tan importante de lo que carecen es de un alma, un sentimiento, estos autos sólo gritan poder, dinero y clase, pero no veo nada más detrás de su diseño, y aunque la potencia de estos coches deportivos es bien conocida, llegan a ser bastante aburridos – digo y finalmente me enfrento al hombre.
Probablemente es aquí donde una chica común de novela romántica diría que electricidad recorrió su cuerpo, pero para mí fue como si escuchara las potentes revoluciones del más fuerte coche deportivo, mis tacones no hacían un buen trabajo al compararlos con la altura del atractivo hombre, llevaba una melena oscura, ojos miel aceitunados y una piel olivácea del Mediterráneo, no, no mojé mis bragas, ni mi corazón se detuvo o algo así, no, sólo sentí una especial conexión con el hombre.
- Es una buena observación, señorita … - dice haciéndome un gesto para que le diga mi apellido – Grau – digo extendiendo mi brazo, el hombre sonríe dejando ver una perlada dentadura – Soy Eros – dice haciendo que suelte una carcajada – Ay por Dios, lo lamento tanto – digo una vez me e calmado, es sólo que tienes el mismo nombre que mi perro – digo con una sonrisa de disculpa a la vez que él suelta mi mano.
- Andrea, nos vamos – dice mi tía a lo lejos y Theo sale justo después de ella – Ya voy tía – digo y regreso mi vista al caballero frente a mí – Un gusto conocerte Eros, hasta luego – digo levantándome del capó del auto y hago mi camino hasta el Bentley de Theo.
EROS
¿Qué carajos fue eso? ¿Mis diseños y los de mi equipo carecen de alma? Pienso una y otra vez, ¿sentimiento? Un auto ¿debe transmitir algún sentimiento? Aunque viéndolo de algún modo, es cierto a veces cuando veo los autos en proceso de ensamblaje algo no me gusta en ellos, aunque terminan por venderse bien, pocas veces compro uno de los modelos para mí, pero cuando vi el diseño defectuoso algo en mí, simplemente me dijo de arriesgarme.
(Ringtone de teléfono)
- Eros Onassis – digo al responder el teléfono
- Eros, soy yo Dorian, te llamo por el asunto que ocurrió en ensamblaje, encontré al encargado, pero dice que fue un error basado en que tenía el plano de un antiguo diseño de una de sus aprendices y lo confundió con el nuestro – dice
- Y ¿dónde está esa aprendiz? – pregunto con gran curiosidad
- Bueno, supuse que lo preguntarías, así que le hice la misma pregunta, la chica vive en Estados Unidos, donde estás ahora, dijo que estudió Ingeniería mecánica e hizo una especialización en diseño de carrocerías deportivas – dice
- Ya, entiendo, y te dio algo de ¿cómo localizarla? – pregunto buscando algo de papel y lapicero para tomar nota
- No te hagas ilusiones no dio ningún teléfono, la chica es algo recelosa a hablar con desconocidos vía telefónica, pero me dio el sitio propio donde trabaja la chica ¿tienes donde anotar? – pregunta
- Si, aquí espero – digo y él dice el nombre del sitio y la dirección, para mi suerte no es lejos y podría ir mañana antes de la firma del contrato final con Christian Wimbledon
- Bien, si eso es todo por ahora Eros, te dejo, debes estar cansado – dice y terminamos la llamada.
Me meto a la ducha la cual queda justo sobre mi cabeza, lo malo de tener 1,95 de altura, pero a la vez atrae mucho, pero ¿esa chica no mostró ningún interés en mi más allá de mi auto? Me miró como si viera un interesante motor pero no con otras intenciones, pero ¿por qué me molesta? Al fin y al cabo aún debe ir en la preparatoria o la universidad, en fin no le daré más vueltas al asunto.
[…]
- ¿El taller de Andrea? No está muy lejos, pero no creo que haya servicio hoy, dijo que se iría a Grecia por un mes de vacaciones – dice el joven al que le he preguntado por la ubicación del sitio – Bien, muchas gracias – digo y sigo hasta llegar al sitio, efectivamente esta cerrado, pero me permito esperar tengo un par de horas antes de la reunión acordada con Wimbledon. Bajo del auto e inspecciono el lugar, es un sitio ordenado, limpio y tiene su clase.
- Eros!, Eros espérame! – escucho a alguien decir, entonces me giro al pensar que soy yo el aludido, y entonces veo un gigantesco pitbull marrón que viene a mi encuentro y justo detrás de él una chica con el cabello n***o en tirabuzones o más bien ondas, unos shorts de verano y un croptop que se amolda a su delgado torso.
- Gracias por hacer que Eros se detuviera – dice al acercarse - ¿puedo ayudarte en algo? – dice moviendo su cabello tras ponerle la correa al cachorro
- Ehm si, busco a la dueña de este taller – digo y ella me mira enarcando una ceja – Ey, ¿eres Eros? – dice y su perro la mira – No tu Eros – dice mirando a su can y luego me mira a mi – lo siento, hoy no estoy en servicio sólo vine por un par de cosas que olvidé, pero te daré una tarjeta si necesitas algo – dice tomando al can de su correa y abriendo una puerta del lugar, se gira hacia mi - ¿Quieres pasar? No es un taller super profesional, pero todo es mío – dice así que camino hacía ella, ella camina con la elegancia de un jaguar pero a la vez con la torpeza inocente de una niña.
- Puedes sentarte en mis muebles – dice mientras se pierde en una puerta y sale con un par de carpetas y libros de dibujo – Supongo que no me presenté bien la noche anterior, soy Andrea Grau y este es mi castillo de grasa y partes, bueno, deseas tomar algo tengo cola, cerveza o agua – dice – Agua, por favor – digo y ella enseguida se sonroja – Ay diablos que idiota soy, por supuesto estás conduciendo, por cierto tienes buen gusto para los trajes – dice dándome una buena repasada mientras vuelve a ponerse sonrojada, camina hacia mi con la botella de agua y una tarjeta.
- Esa es mi tarjeta, estaré fuera del país pasado mañana en la noche así que lo que quieras puedes decírmelo ya o después de mis vacaciones en Grecia – dice elevando sus brazos para sujetar su cabello haciendo que note que no lleva un bra bajo su croptop y su abdomen suave pero plano, ella no es una modelo, pero aunque es baja y su cuerpo es normal tiene una sensualidad mística tan extraña como el Egeo o el Mar muerto, sus labios son pequeños pero los lleva con un lipstick rosa que los hace ver seductores y las argollas que cuelgan de sus orejas la hacen ver un poco mayor de lo que aparenta, y al notar eso, el bulto de mis pantalones que hasta hace unos días era inexistente vuelve a la vida.
- Uhm, está bien quizá te vea en Grecia, te llamaré, gracias por el agua – digo y ella sonríe inocentemente pero con un toque rosa en sus mejillas, me levanto del sofá hecho de rines viejos y cojines de recortes de tela con diseños de autos.
- Bien, si el destino así lo quiere así será – dice – Eros, nos vamos – la oigo llamar vuelvo a verla y ella niega – Lo siento, no tú, él – dice señalando al can, mete las carpetas en una bolsa y la cuelga cruzadas sobre su hombro y toma la correa que el perro le ofrece obedientemente, extrañamente, me sentí rechazado pero tan pronto lo sentí, así mismo se esfumó.