Estoy muy conmocionada que aún cuando estoy sentada no digo nada. Ellos continúan hablando de algo a lo que no le presto la más mínima atención. Estoy muy ocupada teniendo mi ataque mental como para intervenir en lo que sea que dicen. Inuyasha se ha detenido algunas cinco veces a comprobar que estoy bien, o bueno, solo se asegura de que no enloquezco. La pareja de modelos dignas de comerciales no hacen más que alabarnos, por Dios, ¿acaso no vieron que tenían intenciones de mocharle el pene pequeño a este imbécil? Tomo del vino en silencio, de hecho, no he emitido ningún sonido, cosa que al parecer ahora están notando. La verdad es que no quiero hablar de nada ahora, solo quiero estar sola y reflexionar sobre lo que pasó hace un momento y el por qué aún Inuyasha no tiene una marca digna d

