Sentado espera a que Evelyn aparezca en la sala a desayunar con él. En cuanto llega, se sienta y empieza a comer, pero pronto se da cuenta, que pese a que él tiene el desayuno servido no ha tocado siquiera los cubiertos. ─¿no vas a desayunar? ─pregunta Evelyn viendo cómo él no se inmuta más que para mirarla. ─No me gusta desayunar, no lo hago. Lo único que consumo en la mañana es café, nada más. ─dice tajante. Ella no lo sabía, ¿cómo no lo sabía?. Claro que no lo sabía, la primera vez que compartió un comida, ella estaba embarazada, y eso demostraba que no lo hacía por él, si no por ella. ─Claro. ─asiente sin dejar de comer. El desayuno es silencioso, ninguno de los dos dice nada, ella no sabe que decir o hacer, así que llena esos silencio mientras come, él solo la observa de manera d

