Katia se va al piso con silla y todo. La conmoción del impacto y de haber sido pillada por Gael, le impiden reaccionar. Se toma unos segundos para reposar su cerebro agitado por el golpe y varios minutos para lamentarse. Suelta una larga respiración, se frota los ojos y suspira de nuevo. ¿Por qué? ¿Por qué le pasan estas cosas a ella? Escucha pasos y tiene que hacer un esfuerzo para obligar a su cuerpo a ponerse en marcha, pero es un poco difícil levantarse y por un momento su cerebro entra en crisis porque no sabe cómo solucionar el problema. Es la primera vez que está en dicha posición. Para su suerte, una mano aparece frente a ella, acompañada de un brazo con la camina arremangada y luego una sonrisa brillante, algo burlona, pero por sobre todo encantadora. Katia presiona sus labios

