Veintiseís

2741 Words
K. YongSun Estaba recostada en la cama mirando hacia el cielo raso. Nada interesante. Jungkook se había ido hace unas tres horas y ni señal de vida me había dado. ¿Enserio Jungkook? Al menos un mensaje ¿No lo crees? Por mi mente aún pasaban los recuerdos de la noche anterior y ni yo me lo podía creer. Había tenido una sesión de besos calientes con lo más cercano a un amigo que he tenido en años, pero no me arrepentía de nada. Incluso aún sentía el cosquilleo que provocaban los labios de Jungkook sobre los míos. Basta YongSun, olvídate de eso. Mi celular vibró dos veces sobre mi abdomen provocándome cosquillas y lo desbloquee para chequear las nuevas notificaciones. ↪El amargado bipolar: ¿Pensado en mí? Jungkook había enviado una foto de nosotros durmiendo juntos, en donde yo estaba muy aferrada a él. Mis mejillas parecían explotar y mordiqué mi labio con nerviosismo. Si querías que me quedara sólo tenías que pedirlo, bebé Oh por dios, mis ojos se hacían más grandes conforme examinaba de mejor manera la fotografía. ¿Cuándo había tomado esa foto? Claramente está dormida y en una posición muy... Comprometedora. ↪ YongSun: ¿Cuándo tomaste esa foto? Y en serio, ¿bebé? ↪ El amargado bipolar: Hoy, antes de que te despertaras. Luego te subí y así quedaste a mi lado. Si, bebé. Parecías uno durmiendo. Agh, maldito Jeon. Ya verás. Dejé al celular a un lado pero nuevamente comenzó a vibrar continuamente. ↪ El amargado bipolar: YongSun, no me dejes el visto Eso no se hace >:( Te veo en quince minutos, ya sabes dónde. ¿¡Quince minutos!? ¿Y qué pensaba este? ¿Que soy flashgirl? Rápidamente me paré de la comodidad de mi cama y miré por la ventana. El cálido ambiente de la mañana había sido reemplazado por nubes y ruido que provocaba el viento me hizo suponer que estaría frío, probablemente llovería y yo no saldría en shorts con ese clima. Opté por usar los pantalones negros y un suéter con rayas horizontales moradas y blancas, mis zapatillas blancas y el abrigo n***o y largo que era muy calentito. Coloqué brillo labial en mis labios, acostumbraba a hacerlo normalmente ya que mis labios de partían con facilidad y luego ardían de una manera horrible. Tomé mis llaves y mi celular de la mesita de noche y bajé en busca de Nana para avisarle que estaría con Jungkook. No me equivocaba cuando supuse que el viento sería frío, y vaya que lo estaba. A lo lejos divisé ese cabello n***o tan particular y caminé hacia él. Conforme iba avanzando podía ver lo concentrado que estaba en su celular, probablemente jugando Piano Tiles ya que es muy adicto a ese juego. La idea de asustarlo pasó por mi cabeza así que lenta y cuidadosamente caminé hacia él, sin hacer ningún ruido. Pero mis planes se vieron frustrados justo cuando estaba a punto de asustarlo. - Ni se te ocurra YongSun, estoy a punto de llegar a las 3.000 teclas. Ven, ¿qué les dije? Adicto al Piano Tiles. - ¿Por qué nunca puedo asustarte?- le reproché mientras me sentaba a su lado en la desgastada banca blanca. - Porque eres lo menos discreta posible. - ¡Fui discreta! - Oh claro, pero tú cabello con olor a frutas te delata - no se si fue el comentario o la manera en la que sus oscuros orbes negras se clavaron en mis ojos, que me hicieron sonrojar. - ¿Para qué me dijiste que viniera?- pregunté tratando de apaciguar las cosas. - ¿Necesito una excusa para estar contigo?- grave error, eso no calmó nada. - N-no pero... - una gota de agua callo en mi rostro y luego otra y otra y otra, cada vez más rápido. - Genial- murmuro Jungkook sarcásticamente- Ahora tendremos que ir a casa. - Podemos venir otro día, puedes irte a tú casa y... - Ni hablar, tenemos que... Que avanzar con ética. - Oh, tienes razón. Entonces... ¿A dónde iremos? - A mi casa, creo que ya estuvimos lo suficiente en la tuya- dijo haciendo que me sonrojara completamente al recordar la noche anterior. Jungkook envolvió su mano en la mía entrelazándolas y me condujo hacia su casa. - ¿Está Jenna y los mellizos? - pregunté cuándo casi estábamos llegando. - No han estado desde que llegué, así que tal vez salieron a algún lugar- habló más para sí misma que para darme una respuesta a mí. Sin soltar mi mano, Jungkook introdujo su mano libre en el bolsillo delantero de sus Jeans y sacó que llave que posteriormente introdujo en la cerradura. Jungkook se adelantó mientras yo cerraba la puerta y dejaba mi abrigo en el colgador, pero pude escuchar los apresurados pasos y la preocupada voz de Jenna en la cocina. ¿Uh? Jungkook me había dicho que no estaban. - ¡Jungkook! ¿Estás bien? ¿Dónde pasaste la noche?- ella estaba parada de puntillas y tenía una de sus manos en la cabeza de Jungkook y de esa manera medir su temperatura. - Estoy bien - respondió Jungkook con su típico tono frío. - ¿Dónde estuviste?- su mirada se posó en mí y me preparé para un regaño o algo de su parte, pero al contrario, sonrió enormemente- YongSun, que gusto verte por aquí. - Hola Jenna- murmuré tímida. - ¿Pasaste la noche con YongSun?- le preguntó a Jungkook. - Si - respondió cortante. Nuevamente tomó mi mano, acto que no pasó desapercibido para nadie, y tiro consigo de mí. A mitad del camino se dio vuelta y miró a Jenna, que nos llevaba observando desde que nos habíamos dado vuelta - Por favor, no le digas a los mellizos que YongSun está aquí. Pensé que a ella quizás le molestaría el que Jungkook no quisiera que pasara tiempo con Myung y ChooHe, pero nuevamente sonrió, tal vez porque Jungkook le pidió por favor o quizás porque ambos estaríamos juntos en una habitación, y asintió. Jungkook se giró y volvió a arrastrarme junto con él. Miré hacia atrás a Jenna, que aún nos seguía mirando, y está levantó sus dos pulgares en signo de aprobación. ¿Que estás pensando Jenna? - Por seguridad - dijo Jungkook cuando cerró la puerta y le puso el seguro. - ¿Me tendrás encerrada en ti habitación? - No, estaremos encerrados en mi habitación - corrigió, como si fuera tan distinto. - ¿Y si me da hambre?- me excuse. No era que la idea de Jungkook y yo en la misma habitación me molestara, pero el solo hecho de pensarlo hacia que mis nervios estuvieran alerta a cualquier movimiento fuera de lo normal. - Hay unos paquetes de snacks en el escritorio. Los compre esta mañana, antes de salir. - ¿y si me da sed y quiero algo frío? - Hay un mini freezer - apuntó hacia la cajita negra cuadrada que estaba justo al lado del escritorio- y deja las excusas, YongSun. - Claro- murmuré apenada. Mi visión se conectó con la de Jungkook y este palmeó el lugar a su lado en la cama. - ¿y lo de ética?- recordé. - ¡Ay YongSun! No quiero hacerlo, de sólo pensarlo me da flojera. - Pero tu dijiste que a eso debía venir. - Tienes razón, entonces juguemos a eso de las preguntas. Pero ven aquí- se estiró completamente en su cama y extendió ambos brazos para que yo fuera a donde estaba él y yo gatee por la cama hasta llegar a su lado. Minutos más tarde, me encontraba recostada en el pecho de Jungkook mientras el pasaba su brazo por mis hombros y con su mano libre enterraba sus dedos en mi cuero cabelludo, acto que me parecía muy relajante. - ¿Cuál fue la estupidez más grande que hiciste cuando eras pequeño?- pregunté esperando una respuesta como "no hacía estupideces" o "era capaz de pensar" o ya saben, algo al estilo Jungkook. - Uh, cuando tenía siete fuimos a la casa de mis primas y me obligaron a jugar con ellas a la cocina. Estábamos en el patio, así que la comida básicamente se trataba de hojas y flores. Entonces ellas me dieron un plato con pasto y una flor, me dijeron que debía comerlo y dijeron que gritarían si no lo hacía, estaba bajo presión así que lo primero que hice fue meter una porción de pasto a mi boca; lo mastiqué y lo trague, grave error, mi garganta comenzó a picar hasta llegar a un ardor hórrido. El dolor no se quitó en todo el día, fue horrible. No aguanté más y comencé a reír muy fuerte. Me imaginaba a un mini Jungkook llorando porque había comido pasto y eso no ayudaba para nada a tranquilizarme. - No te rías. Enserio, comer pasto es malo. - Lo tendré en cuenta - dije tratando de recuperar el aire perdido por la risa. - Mi turno, ¿Seoyeon ya no te molesta? - su pregunta fue tan inesperada que me desenfoque por un momento. - No, mágicamente dejo de hacerlo de un día para otro- respondí encogiéndome de hombros. -¿Pero nada de nada? - Si le quitas las miradas feas y uno que otro empujón, pues nada grave. -Esa chica- habló apretando sus dientes. - Está bien Jungkook, nunca nada queda cien por ciento reparado. Ahora es mi turno ¿Tratarás de llevarte mejor con Jenna? - ¿Por qué debería? - preguntó. - Creo que ya hablamos de eso, Jungkook. Así que ahora respóndeme. - Está bien- alargó- trataré de hacerlo. Levanté mi vista para mirarlo de mejor manera, puesto que yo estaba más abajo de él, sus ojos hicieron contacto con los míos y repentinamente me sentí cohibida ante su mirada, junto sus labios dejando a la vista el lunar que tenía bajo su labio inferior. --¿Quién es Taehyung?- soltó de repente dejándome totalmente confundida. Primero, ¿Como sabía de la existencia de Tae? Y segundo ¿Por qué quería saber sobre él? Como si de invocarlo se tratara, el celular a mi lado vibró y al encenderlo dejo a la vista mensajes por parte de Taehyung. - Taehyung- leyó Jungkook. Rápidamente quitó el celular de mis manos y se alejó de mí. Imité su acto y fui en busca de mi celular. Diablos, ¿por qué no le puse contraseña? Es que Jungkook no puede leer los mensajes de Taehyung. - ¡Jungkook, dame mi teléfono! - ¿Por qué? - se había quedado quieto pero extendió su brazo con mi celular hacia arriba, de manera que ni saltando lo podía alcanzar. - Porque es mío, Jungkook lo quiero ahora. - No-oh - negó. A pesar de todos mis intentos por alcanzarlo no podía. Jungkook era mucho más alto que yo y eso me jugaba en contra. Brusca y repentinamente, la mano libre de Jungkook empujó mi rostro al suyo y nuestros labios se unieron. Al principio quedé en un mini trance, en el que no fui capaz de devolverle el beso y él gruñó por eso. Sus labios hicieron más presión sobre los míos y antes de dejarme libre mordió mi labio inferior. - ¿P-por-r Qu-Que Hicis-te es-so?- tartamudee y maldije por eso. - ¿Y por qué no?- preguntó de vuelta- Ahora a leer los mensajes. - ¡No! - con eso me reincorporé rápidamente. Necesitaba hacer algo, ahora ya. Piensa YongSun, piensa. - ¡Jungkook! - le llamé. - ¿Que?- giro su rostro para verme y no tarde nada en unir nuevamente sus labios a los mios. Cerré fuertemente mis ojos y moví mis labios sobre los de él. Jungkook no respondió y dejó caer el celular. Já, quien es el sorprendido ahora Jungkook. Me separé de él, pero Jungkook pasó su brazo al rededor de mi cintura y volvió a unir nuestros labios, esta vez con mayor intensidad. Su mano libre, divagó por toda la extensión de mi brazo y al tomar mi mano la llevo hasta su cuello, y por mi voluntad lleve la otra y entrelace mis manos en su nuca. Separé los labios para dejar entrar la lengua de Jungkook se hiciera paso a la mía. Luego de unos segundos, o tal vez minutos o quizás años; no, no exageres YongSun. Cuando la falta de oxígeno se hizo presente entre nosotros nos separamos, y como últimamente se le estaba haciendo costumbre a Jungkook, tiró de mi labio inferior. Puso su frente sobre sobre la mía y suspiró. Ese fue el momento en el que recordé mi celular que yacía en el piso y rápidamente fui en busca de el. - ¿Enserio YongSun?- preguntó Jungkook mirándome desde arriba. - ¿Enserio qué? - Que tú... Nada. ¿Que quieres hacer? - Uh... No lo se, ¿Que puedo hacer? - Podemos ver una película, jugar videojuegos o besarnos- dijo con una sonrisa lasciva - a mi no me molesta ninguna. - No quiero "jugar" vídeojuegos- dije haciendo comillas con mis manos- siempre termino mirando como tú juegas. - ¿Entonces una película? - ¿Tienes alguna película buena? - No, así que en ese caso sólo nos queda una opción- dijo mientras se mordía el labio y caminaba hacia mi. - Ver televisión - me apresuré a decir dando grandes zancadas hasta llegar a su cama. (...) -¡YongSun, deja de cambiar la tele! - dijo Jungkook un poco cabreado. - Pero es que todos me aburren- me quejé. - Nisiquiera has dejado un canal por más de dos minutos, Ah excepción de cuando viste Tsum Tsum en Disney Channel. - Es que adoro esos monitos, son tan tiernos y... - Ya lo sé, lo has repetido más de cinco veces - me cortó. Estaba totalmente contraria a la posición de Jungkook en la cama. Mientras yo estaba recostada sobre mi abdomen con mis piernas en la parte de las almohadas, Jungkook estaba recostado sobre su espalda. - Okey, dejaré lo que venga. - ¡Gracias Dios!- dijo extendiendo sus brazos en el aire. - Eres un exagerado- murmuré. La televisión había quedado en un cana al parecer de moda. Lo supuse por la cola de modelos desfilando ropa de marca en una larga pasarela con unos tacones con los que probablemente no podría dar más de dos pasos. - Fíjate, son perfectas. - No lo son - contrarresto Jungkook mirando fijamente la televisión. - Si lo son, sólo miralas. No tienen nada de lo que se puedan arrepentir. - Son sólo un estereotipo, YongSun. Nada de eso es real, ellas no son reales. ¿Cuanto maquillaje crees que llevan puesto encima? - Pero aún así son perfectas y lindas muy...muy lindas, ni en comparación conmigo Sentí la cama hundirse a mi lado y al voltearme ahí estaba Jungkook, mirándome fijamente. - YongSun, ellas son personas tan normales como tú y yo que la gente manipula sólo para hacer sentir al resto deficiente consigo mismo. Tu eres mil veces más linda que todas ellas y sólo usas brillo labial de cerezas- su comentario había hecho que me sonrojara completamente, pero fruncí me ceño al notar la parte del sabor de mi brillo labial. - ¿Como sabes que... - no completé mi oración ya que al ver la lasciva sonrisa de Jungkook lo comprendí. - ¿Sabias que me gusta ese sabor? Que manera de arruinar el momento, Jeon. Pensé, porque me había quedado muda ante su pregunta. ¿Cuando había comenzado a hacer calor? - ¿Te quedarás a comer?- preguntó Jungkook sacándome de mi trance. - No lo sé. Nana está en casa y no se si seria lo correcto. - Por favor, YongSun. - Es que... Jungkook. - Por favor- alargó inflando sus mejillas y haciendo puchero. Creo que está es la primera vez que veía a Jungkook comportándose tierno y nadie podía igualarse a su nivel de ternura. Esperen... Jungkook... Haciendo aegyo. - ¿Estas haciendo aegyo?- el semblante de Jungkook cambio drásticamente y ahora sus ojos estaban bien abiertos mientras negaba frenéticamente. - No estaba haciendo aegyo, YongSun. - ¡Estas mintiendo, hiciste aegyo Jungkook! - Que no estaba haciendo aegyo- siguió negando, pero yo sabía lo que había visto. Eso no era un simple acto de reflejo, él había hecho aegyo por su propia cuenta. - Jungkook hizo aegyo, Jungkook hizo aegyo- cantaba fuerte- Eres muy tierno, Kookie. En cosa de segundos, Jungkook estaba sobre mi con su mano derecha tapando mi boca, mirándome con sus profundos ojos negros. - ¿Crees que ahora soy tierno?- preguntó con voz ronca mientras lentamente quitaba su mano de mi boca. Su rostro estaba tan cerca del mio que al negar (ya que me encontraba imposibilitada para hablar) lo hice tan lentamente con miedo a que nuestros labios se rozaran por la cercanía. - No contengas el aliento, YongSun- murmuro Jungkook, y si el no lo hubiera dicho nisiquiera me hubiese dado cuenta de que lo estaba haciendo. Le hice caso y lentamente fui soltando todo el aire que había quedado atascado al interior de mis pulmones. No se si la sonrisa de Jungkook Bera porque le había hecho caso o porque la situación le parecía divertida, pero se veía tan lindo desde el ángulo en el que estaba. Antes de levantarse dejo un pequeño beso en la punta de mi nariz y sentí como la sangre se acumulaba en mis mejillas. - ¿Vamos? - preguntó extendiendo su mano para que la tomara, y asi lo hice. Podría estar llendo al mismo infierno, pero podría ciegamente seguir a Jungkook a donde sea. YongSun... ¿Que estas sintiendo?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD