La lluvia se detuvo luego de un rato en el cual estuvimos hablando sobre el restaurante. Durante todo el rato, temí decir o hacer algo que de alguna forma afectara en nuestra conversación y Dominique volviera a cerrarse a mí. Los pocos días en los que habíamos interactuado desde mi llegada a la universidad, pude llegar a la conclusión de que Dominique Leblanc es alguien explosivo y muy temperamental. Era de ese tipo de personas que debías coger con pinzas y de cierta forma, me incomodaba porque entonces no sabía como actuar con él. Me acerqué a la caja a la vez que echaba un vistazo sobre el ventanal de cristal que tenía vista a la calle y me percaté de que la lluvia realmente se había detenido. — ¿Qué haces? — ¿No es evidente? Voy a pagar— respondí como si fuera evidente y luego pre

