En cuanto llegué a la residencia me fui a duchar y luego me había quedado completamente dormida. Me desperté cuando oí a Keyla quien tenía hojas esparcidas por su cama y estaba acomodando cada una de ellas, me estiré sobre la cama y me di cuenta que todavía llevaba el cabello húmedo. ― Hola, bella durmiente― me saludó cuando oyó como me estiraba en la cama y sonreí―. ¿Qué tal tu día? Lamento no haber respondido a tu mensaje pero estuve toda la tarde metida en la biblioteca. Creí que iba a verte por allí. ― No, ayer estuve allí. Imaginé que estabas muy ocupada por eso no insistí. ― ¿No has hablado con tu hermano? Estuvo aquí hace una hora pero le dije que estabas dormida― me incorporé sobre la cama interesada en aquello. Realmente me había quedado completamente dormida, podía caerme una

