32

1154 Words

Y así pasaron los días, yo comenzaba a convivir con Leonardo, aunque no pasaba nada de nada entre nosotros, solamente éramos amigos. Más que nada por las indicaciones de mi tratamiento, hasta que después de dos largos meses, por fin me dieron el alta nuevamente. Estaba demasiado feliz como para negarlo. En cuanto llegué a la casa de Leonardo, lo besé en los labios. Lo hice con fuerza porque lo había anhelado. Leonardo me miró confuso y antes de decir otra palabra, lo volví a besar. “¿Qué pasó?", pregunta curioso. “Por fin me dieron el alta", exclamo con felicidad, nos volvemos a abrazar y besar. Me siento en su regazo, aunque esta vez sé que no es por dinero, sino que es por amor. “Entonces, ¿qué vestido usarás?", me pregunta Melisa. Estamos en su casa, el vestido que usaré en la cere

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD