¡¿Por qué esta mujer no puede ser un poco más razonable?!, parece un erizo, siempre a punto de atacar. — Kevin, necesito que me acompañes en representación de la licenciada a tratar el problema de los arquitectos — le digo al asistente de Cordelia, él sabe más de lo que ocurre aquí que yo. — De acuerdo, permítame le notifico a la licenciada — ¿es que acaso una orden mía no significa nada aquí?. — Kevin, te dije que vengas conmigo, ¿tengo que decirlo dos veces? — camino adelante y siento que después de dudarlo un poco, me sigue. Caminamos a pasos apresurados hasta el departamento de arquitectura, entramos y es un completo desastre, nadie está en sus puestos de trabajo, hay música y un grupo de personas hablando al fondo, me paro en el centro de la oficina sin decir una palabra, no sé qu

