Me encuentro comiendo y haciendo los acuerdos con la dueña del estudio de arquitectos con los que vamos a trabajar de ahora en más, de pronto veo que llegan al restaurante Cordelia y su padre, imagino que están hablando de cosas familiares y por eso no se acerca a saludarme. De pura casualidad salimos todos juntos y cuando voy a acercarme a saludarles, ella acelera el paso y sube al auto con su padre, ¡mierda!, ¡seguramente mal interpretó todo!, tengo que ir a casa a explicarle que lo que pasó no es lo que ella piensa o todo va a terminar sin haber empezado. Después de un interminable día en la oficina, lleno de mucho estrés y ansiedad porque, para variar, Cordelia no me toma las llamadas, por fin salgo y esta vez no voy al club sino que voy directamente a su departamento. Finalmente ll

