Me mire al espejo y Ann tenía razón no estaba tan mal así. Casi no tenia maquillaje solo un poco en los labios y mi vestido era blanco de rosas. De aquel armario de trabajo era mi favorito casi no usaba vestidos ni atuendos que se ciñeran, mayormente tenia uniformes holgados de colores. Decidí que sería yo misma delante de su familia, di una vuelta por la cocina para verificar que todo estuviese en orden y robe un par de galletas. Bruno había dicho que se caracterizaban por su puntualidad así que mire el reloj yo estaba retrasada. Salí casi a la carrera solo para chocar de frente con su pecho - Me miró de arriba abajo por primera vez desde que trabajaba para él y con una sonrisa me dijo dulcemente - estás preciosa, vine a buscarte princesa mi familia está por llegar Inmediatamente pensé

