Las cosas cambiaron el juego en unos pocos capítulos, vamos a darle en la madre a Christian, se lo merece, pobre de Sara. Acomodó todo en las repisas que hay en la habitación, también mis libros y una que otra foto, suspiro al ver la foto de mi hermana y sigo con lo que estoy haciendo. Christian cumplió el mandarme a otra habitación, veo mi cuerpo en el espejo y tiene algunas marcas que Christian le hizo la primera noche que me casé con él. Bajo cuando la señora que hace el aseo me dice que Christian necesita hablar conmigo de algo. Llegó a su despacho cerrando la puerta a mi espalda. –Iremos a cenar con mis padres–me informa sin siquiera mirarme. –Sí. –Puedes ir a comprar algo si quieres, ya no vas a trabajar para mí, así qué puedes tomar dinero de... –No gracias. Yo puedo pagarlo.

