Después de hablar con aquella chica de la cocina, Byron regreso a la habitación donde estaba su esposa. Quiso hablar con ella de un tema en específico. Cuando abrió la puerta la vio sentada en ese escritorio muy concentrada. Ella revisaba diferentes documentos. El lentamente cerro la puerta y le puso algo para que nadie entrara al lugar. —Ya es hora de dormir, debes cambiar tus rutinas un poco, estás algo delgada, eso no es normal en alguien joven como tú. Déjame revisarte. —No te preocupes, ya voy a terminar esto rápido. Solo estaba viendo algo que me llamo la atención en estos papeles. Ella no le prestó atención y Byron le cerro la hoja la cual estaba leyendo. —Madi, lamento hacerte esto, pero no es un juego. Este encierro te esta enfermando. Debes dormir a una hora específica, y r

