Una hora después todos se fueron a un restaurante a desayunar. Todos vestido elegante ya que estaban en la ciudad de Londres y querían destacar. Lastimosamente a esas horas habían cientos de personas en ese lugar. Así que se dividieron y se dirigieron a diversos restaurantes, ya que solo podían estar en los que cumplieran ciertos estándares y evitar a todos costa juntarse con los de clase baja. Los tres amigos se sus pudieron sentar juntos y empezaron a hablar de lo que había pasado antes que les sirvieran el desayuno. Matheus empezó a hablar. —¿Que piensan que veremos en ese hospital?. Ds todo un misterio. Bueno es uno de los más grandes del país. Es un alivio, lo bueno es que no iremos al hospital de los locos. Es un circo ese lugar. Byron no se quedó callado y quiso preguntar por

