XXVI parte II

1983 Words

La mirada de el señor Meyers era inofensiva, pero no se podía decir lo mismo de la de Andrea. — ¿Que has pensado? — la primera palabra la tuvo el, no tenían mucho tiempo hasta que vinieran del baño Daven y Javie. — No hubo nada que pensar. Ya le había dado mi respuesta. El señor Meyers había contacto con Andrea días atrás. — No puedes negarle lo que le pertenece. Es mi nieto y es un Meyers. ¿Por qué privarlo de una vida mejor y llena de comodidades? — No necesitamos sus riquezas, quiero que mi hijo crezca de manera honrada, no que de la noche a la mañana le cambie todo. Has visto el niño que es, la vida que usted le ofrece no nos interesa. — Andrea, desde el primer momento en que te vi reconocí tu inteligencia, tenias cualidades muy buenas, he de decir, gracias a eso fuiste asc

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD