Estupefacto, Emmanuel se sienta al ver que Salma de un tiro tumbo todos los pinos… En ese instante, Salma se emociona bastante y corre a donde esta Emmanuel, y le dice: — ¡Viste! ¡Viste!, ¡lo hice! — Si, así vi, que buen tiro has hecho. — Ahora es tu turno. — Si… Emmanuel se levanta y coge la bola, y se dirige al punto de lanzamiento. Cuando ve a una mujer de su lado izquierdo que solo deja un pino parado, y se concentra y lanza la bola con bastante fuerza, pero esta comienza a irse por el lado izquierdo, y alcanza a dejar parados cuatro pinos. Salma se ríe un poco, y le dice: — Parece que te pasa más precisión. — Solo fue el primer tiro… Desde ese momento, Salma sin saber jugar bien eso, le da un repaso de buen juego. Haciendo unos excelentes tiros. Emmanuel queda s

