(Narra Alondra) Estaba completamente dichosa de haber conseguido ingresar a la fuerza aérea de Rusia. Antes de convertirme en cadete de la Escuela de Aviación de Krasnodar había tenido un largo camino presentado exámenes físicos, médicos y psicológicos. Recuerdo que era mi turno del examen médico y un maravilloso doctor me recibió para dicha prueba, fui la primera de las chicas en ingresar. Entré algo emocionada porque había pasado las pruebas físicas, las psicológicas y está era la decisiva. Anotó un número en la libreta y me dijo: __ ¡Pasé al cuarto, se desviste y se pone la bata clínica! __ Hice lo que me ordenó, salí y me senté en la camilla, empezó a examinar los pies, luego las rodillas, el abdomen, el pecho, los oídos, los ojos, la boca y todo estaba en perfecto estado aparentem

