Alice Heywood estaba cansada de los secretos, de escapar y de los problemas, ya estaba demasiado vieja para seguir involucrada en todo ese lío de mier.da. No sabía cuánto tiempo le iba a funcionar ocultarle a su sobrino la verdad, si tal vez algún día él por casualidad entraría a su dormitorio fuera al armario y encontraría esa caja vieja que había guardado por años desde que su hermana murió, eso que debían utilizar si Heinry Henning los encontraba. Pero ahora había aparecido Alizeé, su sobrina mayor, podía delegar esa responsabilidad, incluso sería un alivio que se quedará en la casa, aunque eso sería improbable, la rubia ya tenía una vida, un esposo que aunque era un poco extraño, seguro formarían una familia, así que no podía pedirle nada más que quitarle esa carga que llevaba encima

