—¡Violet! Claus me mirada como si estuviera loca y evidentemente creo que lo estaba; miraba a la nada en dónde solo había una esquina vacía; sin embargo, yo miraba el espectro de una mujer que no dejaba de atormentarme. —Es ella —a pesar de que Claus me sostenía sentía que mi cuerpo iba a desvanecerse en cualquier momento. —¿Qué quieres de mí? —Él miró hacia la misma dirección. —Violet ahí no hay nada —me aferré a su cuerpo, no quería abrir los ojos encontrarme con esa lúgubre apariencia —abre los ojos, no pasará nada. Lo prometo. —Así lo hice y como él prometió ella había desaparecido. —Estoy asustada —confesé. —Ella me ha perseguido desde que llegué aquí, temo estar enloqueciendo. —Cálmate —susurró sobre mi cabeza. —Esto sucedió con Lily también. —¿Qué? —Ella solía ver cosas, espe

