Ilenia Pasaron los días y yo me sentía muy bien tenía un nuevo trabajo, un pequeño departamento y en mis ratos libres hacia mi curso de diseño. Estaba feliz comenzando de nuevo en este país, el frío me encantaba así que ver nevar por la puerta de la librería era algo fascinante. Me sentía un poco sola eso no lo podía negar pero todo estaba bien. Le llame a Lilian, por la diferencia de horas ya estaría en casa lista para descansar. —Hola Lili, ¿todo bien? —Hola pequeña, si todo bien solo que te extraño mucho. —Y yo a ustedes. —Javier me dijo que hará lo posible para ir a verte en estos días, esta muy ocupado resolviendo todos sus asuntos para poder viajar. —¡Qué bien! Muero por verlos. En realidad estaba planeando irse sin que lo siguieran los hombres de Samuel, tenían dos semanas s

