Después de conducir por cuarenta minutos llegaron a la mansión Toms, se fueron a la habitación de Ilenia y ahí comenzó toda la magia, aunque no estaba emocionada por la boda ya qué sólo era un acuerdo se sentía emocionada por el cambio que habría con el enlace. —Bien, pequeña veamos que te pondrás. Nos hizo falta ir de compras. —Lilian... ¡Ya tengo mi vestido listo!— Sacó el vestido del cambiador y lo puso sobre la cama. —Por dios esto es una belleza— Lilian se llevo las manos a la cara totalmente sorprendida, —Te veras aún más hermosa mi pequeña— Entró al closet qué era enorme y sacó unos zapatos de tacón destapados en color rosa pálido qué tenían un moño en la parte trasera, un discreto collar con un pequeño diamante rosado. —Listo, esto es el complemento perfecto. Ilenia le dio un

