Ilenia. Cuándo desperté ya eran pasadas las 2 de la tarde, había dormido demasiado me sentía mareada pero aun así logré bajar por algo de comida. En la cocina encontré una nota. Pequeña come esto y tómate el médicamente que deje a un costado. Te veré en la noche ¡Cuidate! Era un mensaje de Javier, calenté la comida y comencé a comer, cuando llego Samuel. Lo vi entrar llevaba su pantalón de traje y camisa ligeramente desabrochada. —Buen día Samuel. —¿Buen día? ¡Solo dirás eso! Ilenia se quedó muda por las palabras de su esposo ¿Qué más quería que le dijera? Se acercó a su esposa y la tomó del brazo, apretando con algo de fuerza. —Quieres explicar, ¿porque escapaste anoche? como una tonta adolescente. —Ya te dije por teléfono, lo siento no volverá a suceder. Podrías soltarme me last

