Ilenia se dispuso a realizar sus actividades de su curso para terminar pronto y poder salir, por fin salía de compras después de más de seis meses de casada. —¡Lili! ¿Estas libre hoy? —Para ti ¡siempre! —Y si ¿vamos de compras? —¡Yei! Hace siglos no vamos de compras, que tu marido no tiene mucho dinero, parece un tacaño. Ilenia no pudo contarle que no se atrevía a pedirle dinero y que lo que usaba eran sus ahorros. —¿A que hora nos vemos Ili? —Te parece a la hora de comer, comemos juntas y me acompañas a donde tengo que ir. —Bien, pasas por mi. Las, amigas se pusieron de acuerdo y siguieron con sus actividades. Mientras tanto a la oficina Yaniz ya se había cansado de esperar así que, buscó el video que tenía guardado, poniendo una sonrisa siniestra entre cerro los ojos y envío el

