Samuel Los días pasaron y todo se complicaba más, le había dado largas a Yaniz para darle empleo en la empresa, pero ya no pude detenerla más. Hoy irá a llevar su documentación lo único que pude hacer fue ponerla de secretaria en el área de finanzas. —Sami... ¿Porque no estoy trabajando contigo? —Lo siento mucho Yaniz, yo ya tengo un asistente, así que es el único lugar para que tu trabajes, ¿Si estás de acuerdo? —¡Bien! Pero comeremos juntos todos los días, solo así. —Si, ve a trabajar. Después de que se fuera, Samuel se recostó en su silla viendo a la ciudad desde las hermosas ventanas francesas qué tenía su oficina. Pensó que ya estaba llegando a su límite habían pasado casi tres semanas desde que Yaniz salió del hospital y casi diario se quedaba con ella, cuando no lo hacía est

