Al entrar Owen iba dormido en los brazos de Javier Ilenia estaba sentada en el sofá con los ojos llorosos al ver a los hombres entrar se levantó de un salto y corrió a ellos. —¡Owen mi niño! El niño escuchó a su madre y se despertó levantó los brazos gritándole. —¡Mami! Madre e hijo de abrazaron con fuerza. —¡Mami! Nunca me volveré a escapar, es que me asusté mucho y esa mujer me dijo que los conocía. —¡Mi niño! Después hablamos lo único que importa en este momento es que estas aquí. Le dio un beso en la mejilla y lo siguió abrazando, ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de Samuel. —¡Gracias Javier! Gracias por regresarme a mi hijo. —se acercó y le dio un beso en los labios. Javier los abrazo y le dijo al oído que ahí estaba Samuel. Ilenia levantó los ojos y lo vio par

