Mientras Lilian y Guillermo se encontraban de viaje, Ilenia trabajaba duro en la empresa pues no tenía a Guillermo que era su mano derecha y trabajaba el doble. Javier también trabajaba en el caso de adopción, pasaba la mayor parte de sus días entre juzgado y visitas a los abuelos de la niña, los abuelos maternos no querían dar a su nieta en adopción pero no tenían los medios para mantener adecuadamente a la pequeña. —Señor, nosotros no queremos dar a nuestra nieta en adopción, es nuestra única nieta ella nos recuerda mucho a nuestra hija. Pero no queremos que se quede con sus otros abuelos, ellos no son unas buenas personas. Y por otra parte no contamos con los recursos económicos para darle una vida digna a nuestra querida Frida. —Nuestra hija Hana estimaba mucho a Guillermo y es

