Durante el festejo Owen y Frida la pasaban muy bien, estaban felices sus respectivas familias los apoyaban a pesar de ser jóvenes y eso los emocionaba mucho. Al término de la celebración los jóvenes salieron a dar un paseo nocturno, era una noche cálida y fueron a dar un paseo por la playa. Al llegar a la playa, Owen veía a su linda prometida con ojos de amor bajaron del auto y caminaron por la orilla del mar tomados de la mano. —¡No te dije que hoy te ves hermosa! Eres completamente una mujer hechizante. —Y tú, un hombre demasiado guapo. —Princesa, en realidad no hemos hablado mucho de nuestros deseos. No se lo que pienses, pero yo no estoy listo para ser padre. No quiero hijos rápidamente, quiero poder disfrutar de nuestra compañía y nuestro matrimonio por algún tiempo solos ¿que

