Ante la situación Miriam y su madre reaccionaron para mirar quién o qué había lanzado aquella daga. Sus miradas se dirigieron a la ventana que se había estrellado con el impacto. Lograron ver una figura con la cara de plástico que se asomaba por ahí pero que se quitó rápidamente moviéndose a otro lugar.
-¡Gerardo por favor ven rápido! -La señora llama a su esposo que se encontraba en la habitación mirando televisión. -¡Pasó algo terrible!
El señor a pesar de escuchar el ruido que hizo el vidrio y los gritos de ellas no hizo mucho caso, pensó que se trataba de un ligero accidente y eso no ameritaba ir a ver en ese momento.
Miriam trato de seguir el trayecto del hombre por la parte de afuera de la casa, su mirada la llevó hasta la puerta principal donde vió por debajo la sombra que hacen al pararse fuera. Se llenó de terror y desesperación en ese momento levantándose para correr e impedir que entrara.
Su esfuerzo fue en vano, antes de llegar a la puerta el sujeto ya la había golpeado provocando que está cayera y así podré entrar. El impacto hizo volar a la puerta y está se estampó contra Miriam que iba corriendo en esa dirección recibiendo el golpe directamente y quedando en el suelo tirada sin poder moverse.