Corrió tan rápido que fue imposible esquivarlo por ende recibió todo el impacto en su cuerpo volando un par de metros hasta que chocó en la pared y quedó inmóvil por unos momentos. El fuerte sujeto corrió nuevamente hacía el para tomarlo del cuello y levantarlo recargándose en la pared.
-¿Dónde están las demás muñecas? -Su voz parecía la de un hombre viejo, con un tono áspero y robótico.
-¿De qué estás hablando? -Trataba de responder pero la mano en su cuello le dificultaba mucho hacerlo. Con el temor que sentía quiso hacerse el desentendido para de alguna forma saberse del peligro. -¿Quién te envío?
-Me envió el dueño, esas muñecas no te pertenecen. -Lo volvió a lanzar fuertemente contra el piso.
-¿Ese anciano artesano?, Espera podemos llegar a un acuerdo, le pagaré más de lo que valen.
-Esas muñecas no están a la venta, el fue muy claro y las quiere de vuelta.
-Mira como podrás ver no tenemos todas aquí, el resto las entregamos pero puedo llevarte a donde están.
Caminó lentamente y se agachó para amenazarlo poniendo la daga en su cuello. -¡Dame la dirección ahora y tendrás una muerte rápida!