La noche pasó y el tiempo se trasladó hasta el atardecer del siguiente día, donde los ladrones comenzaban a festejar en su guarida el éxito de haber vendido parte de las muñecas.
-¡Excelente cabrones! Lo hicieron muy bien. -El jefe comenzaba a felicitar mientras en su mesa sacaba de un sobre muchos billetes que recibieron como pago. -Esos idiotas nos dieron mucho más de lo que acordamos, ventajas de hacerlo bien y rápido.
-No me explico para que quieren tantas muñecas para ellos, no creo que sean comerciantes. -Uno de sus hombres festejaba abriendo cervezas que compartía con su jefe.
-Asi son los coleccionistas estúpidos, cuando tienen dinero no saben en qué gastarlo. -Se quedó en silencio un momento analizando la situación. -A no ser que me hayan visto la cara y ellos tengan un comprador que les vaya a pagar más por esas muñecas. Yo hice el trabajo sucio y ellos las van a revender.
-¿Tú crees que ellos hagan eso?, Digo esas muñecas no se ven muy finas como para que alguien las esté comprando de ese modo.
-Tal vez tengas razón pero para estar seguros vamos a detener la entrega de hoy para buscar en internet si hay personas interesadas, veamos que encontramos.