Dorian había desaparecido y quien estaba atrás era Amelia, que le sonreía mientras jugaba con sus pies, tenía una mirada llena de ternura que derretiría cualquier corazón. —Fue un mal entendido. —Mi corazón entiende que te ama, es el tuyo el que lo mal interpreta. —Quiero que seamos amigos. —Tú no tienes amigos, me lo has dejado siempre en claro. Se le acercó, pero no se podía mover, su cuerpo no respondía a nada, Amelia lo abrazo y se acercó hasta sentir su aliento, cerro los ojos mientras la chica se le aproximaba más, sintió calor y que sus piernas le temblaban, se dejó llevar por ese momento y cuando abrió los ojos notos que a quien tenía en brazos no era Amelia sino Alida, al verla se fue de espaldas contra el suelo. —Mortal. —¿Cómo? Ella levanto los hombros y comenzó a camin

