Te cuento cómo va el rollo en el Capítulo 2: "Entre Secretos y Sombras". Resulta que al día siguiente, Alexander se quedó en su rascacielos pensando en la ciudad, en onda reflexiva. La risa de Gabriela de la noche anterior no se le quitaba de la cabeza, una onda tentadora que lo traía de vuelta al ayer. Aunque normalmente mantiene sus emociones a distancia, algo en ella lo hizo dudar de sus propias barreras.
En cambio, Gabriela volvió a su depa humilde en la orilla de la ciudad. La magia de la noche anterior flotaba en su mente, pero la realidad de la vida diaria estaba ahí presente. Estaba dándole a la esperanza de que un tipo como Alexander realmente pudiera estar interesado en alguien como ella.
Los días se hicieron semanas, y el recuerdo de esa noche seguía latente en sus mentes. Alexander, sin poder quitarse a Gabriela de la cabeza, tomó una decisión brava: la contrató como su asistente personal. Así, la metió al mundo de Gabriela, llevándola a una onda de lujo que solo veía en sueños.
El primer día en la oficina fue una locura para Gabriela. La magnitud de la empresa de Alexander la dejó aturdida, pero su determinación la hizo enfrentar cada reto. Entre juntas y fiestas, descubrió un Alexander diferente: un líder apasionado y un mentor chido. La línea entre jefe y asistente se empezó a desdibujar, abriendo la puerta para una conexión más profunda.
Pero, ¡aguas! La sombra del pasado de Alexander estaba ahí al acecho. Un periodista ojete desenterró pedacitos de su historia, sacando secretos bien escondidos. Cuando Gabriela se topó con las primeras pistas, se encontró en una encrucijada: ¿le echaba en cara a Alexander y se aventaba al ruedo, o mejor dejaba las cosas así para proteger su cora?
La trama se puso intensa cuando Alexander, sin darse cuenta del huracán que se le venía encima, llevó a Gabriela a una cena de negocios clave. Ahí, se toparon con la desaprobación de la alta sociedad empresarial, que veía con malos ojos la conexión que andaba brotando entre ellos. La cosa llegó a su punto máximo cuando Alexander, bien desafiante, defendió a Gabriela, jugándose no solo su reputación sino también su lana.
Mientras tanto, Gabriela, lidiando con secretos que no se revelaban, estaba entre la espada y la pared. La verdad podía tirar abajo lo que estaban construyendo, pero también podía ser la base para un futuro sincero. En un acto de valentía, le echó en cara a Alexander, exigiendo la verdad que él traía bien escondida.
La revelación de los secretos de Alexander fue como un parteaguas en su relación. Gabriela, lastimada pero decidida, decidió darle otra oportunidad, pero la confianza entre ellos quedó hecha pedazos. Ahora, la pareja está en un camino incierto, donde el amor está peleando para salir adelante entre los escombros de la verdad.