**Capítulo 20: Resonancia de Legados**
Ya de vuelta a casa después de la gira mundial, arrancó un nuevo capítulo en la vida de Alexander y Gabriela. Su casa, ahora llena de las vivencias de la gira, sonaba con los recuerdos y las melodías que habían compartido en cada rincón del mundo.
En una tarde de verano, mientras Lucas se tiraba en el jardín, Alexander y Gabriela se relajaban en la terraza. Gabriela soltó un suspiro, y su mirada se fue al horizonte.
"La pegamos de lleno, Alexander. Viajar, compartir nuestra música y conocer el mundo juntos. Pero ahora, ¿qué viene para nosotros?" preguntó, con un toque reflexivo en su voz.
Alexander agarró la mano de Gabriela. "Creo que ahora es el momento de dejar nuestra marca, Gabriela. Ya compartimos mucho con el mundo, pero también podemos meter ficha de formas más profundas y significativas, tanto en nuestra comunidad como más allá."
La idea picoteó en la cabeza de Gabriela. "Sí, Alexander, creo que es hora de devolver algo. ¿Y si armamos una fundación para apoyar la música en las escuelas y dar oportunidades a pibes con talento?"
La cara de Alexander se iluminó de entusiasmo. "Me encanta la idea, Gabriela. Podemos abrir la puerta de la música a los que no tendrían la chance de entrar. Será nuestra marca, algo que deje huella en el mundo."
Se mandaron a armar la fundación, poniendo tiempo y recursos para asegurarse de que realmente hiciera la diferencia. Se juntaron con escuelas locales, organizaron eventos solidarios y bancaron a jóvenes músicos que la rompían. La fundación se convirtió en una luz de oportunidad y esperanza para los que la música había tocado.
Mientras la fundación crecía, la familia también se expandía internamente. Lucas, empapado de música desde chiquitín, empezó a mostrar interés por tocar instrumentos. La familia se volvió un equipo creativo, compartiendo su amor por la música no solo en los escenarios, sino también en las paredes de su casa.
En una tarde lluviosa, mientras tocaban juntos en la sala de música, Gabriela tiró: "Alexander, ¿qué te parece si armamos una nueva pieza que refleje nuestra historia, la de la familia y la fundación?"
Alexander sonrió, inspirado por la idea. "Eso suena genial, Gabriela. Podríamos presentarla en un evento especial para juntar plata para la fundación."
La familia se metió de lleno en la creación musical, cada uno aportando su toque único. La pieza resultante era una sinfonía que contaba la historia de Alexander y Gabriela, desde el primer encuentro hasta la fundación y la familia que habían armado.
El evento solidario fue un golazo, y la pieza musical se volvió un símbolo de la resonancia de sus legados. La fundación siguió creciendo, dándole oportunidades a las generaciones futuras y construyendo conexiones a través de la música.
Con el tiempo, Alexander y Gabriela miraron el camino recorrido. Mientras veían el jardín, ahora lleno de risas de pibes que participaban en los programas de la fundación, supieron que estaban dejando su marca en el mundo.
La última escena del capítulo fue una noche estrellada en la terraza, donde la familia se juntó bajo el cielo iluminado. Juntos, compartieron anécdotas, risas y la satisfacción de saber que estaban aportando al mundo de manera significativa.
Así, el capítulo cerró con la familia de Alexander y Gabriela, con su legado musical y filantrópico, siguiendo su viaje en la sinfonía de la vida. Y mientras miraban al futuro, sabían que la resonancia de sus legados seguiría tocando corazones mucho después de que sus últimas notas se desvanecieran en el tiempo.