70.2

1175 Words

Luna Che, la tarde pintaba re tranqui, con ese sol bajando y tiñendo la "Casa de las Melodías" con unos tonos dorados copados. Después del éxito del reci de la mañana, la casa tenía un clima re relajado, como si las vibras musicales siguieran flotando en el aire. Aproveché la tarde para pegarme una vuelta por el jardín gigante que rodea la casa. El aroma de las flores y el viento haciéndose el loco me envolvían mientras caminaba entre los senderos llenos de árboles que ya deben haber visto de todo. La naturaleza estaba re en sintonía, onda el acompañamiento perfecto para las notas que habían llenado la sala de música unas horas antes. Me planté en un rincón del jardín, y ahí, en modo tranqui, mi mente se fue de viaje en pensamientos melódicos. Me acordé de lo que me decía mi abuela Gabr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD