Después del recital que marcó el regreso de Elena, la "Casa de las Melodías" estaba on fire con una energía renovada. La sinfonía familiar, que antes estaba en pausa por algunos desencuentros, sonaba ahora con armonías restauradas. Pero la historia de la familia no había llegado a su punto culmine, y el próximo capítulo prometía nuevas movidas y desafíos. Lucas, inspirado por la transformación de su hermana y las historias de los diarios del empresario del pasado, estaba en una etapa de reflexión creativa. La música que estaba saliendo de su cabeza ahora iba más allá de una simple composición; era una búsqueda de la esencia pura de la "Casa de las Melodías". Las partituras se volvieron un lienzo donde cada nota contaba la historia única de la familia. Mientras tanto, Mateo seguía cavando

