¿Qué tan lejos está dispuesta a llegar Rebecca con tal de no quedarse sola? Hasta hace tres días no me quería cerca de ella. Me aborrecía, buscaba el mínimo detalle para darme réplica y cada día, a pesar de cómo se sentía, ella seguía empecinada en desquiciarme y joderme la existencia. Sigue odiándome, de eso no hay duda. Lo noto en sus ojos, en la manera en que me mira y hasta en la forma en que me responde. Sigue oyéndose herida, rota, pero ese atisbo de odio sigue apareciendo en su voz a pesar de estar como está. Y si ese odio ha decidido bajar la guardia un poco, es solo por la única razón porque Rebecca realmente está luchando contra sus demonios. Pasará mucho tiempo para que Rebecca deje de odiarme por lo que ese día pasó, pero a pesar de su resentimiento, ella parece capaz de tr

