Los minutos transcurren y yo me mantengo en mi lugar, supuestamente prestándole atención a la conversación que está teniendo Egorov junto con Vasily Sidoroc hasta veo a mi mejor amigo alejarse de sus tíos y su prima. Christopher pasea la mirada por el salón mientras avanza, seguramente buscando a su hermana, hasta que sus ojos recaen en mí. Niega levemente, dándole un trago a su champán. —Sigues esperando por ella, ¿verdad? —Se detiene a mi lado con una mano en el bolsillo—. ¿Te molesta que no esté presente? «¿Realmente me molesta al nivel de ir a por ella y gritarle por su falta de respeto? ¿O me duele lo suficiente como para ir a rogarle a que baje y me haga compañía?». Me mantengo callado, no tengo una respuesta clara para mi mejor amigo. La copa en mi mano se siente más pesada de

