Angelica se despide con un abrazo de Egon, sus hombres y a los que vinieron desde el norte, incluso Eric la abraza diciendo que no podía alargar más su estadía, ya habían pasado cinco días y dos de esos hombres habían sido ejecutados mientras los otros dos se vieron obligados a permanecer en el calabozo bajo trabajos forzados para ayudar a recuperar lo que arruinaron. Todos se vieron satisfechos y ahora están listos para volver a sus hogares a dar las buenas nuevas. Todos menos un par. - Después de coronarme me gustaría volver a pasearme por ahí y seguir ayudando, todavía queda mucho trabajo – suspira la princesa viendo marchar a esos hombres en carruajes y caballos que dejó en su disposición para mayor comodidad y permitirles llevar cosas que sabe que son necesarios en sus poblados. -

