Hice mi camino a través de la gente después de eso, esquivando a las pocas personas. Algunos me dieron un saludo desde la distancia, eran clientes regulares y me reconocían de haber trabajado en el bar, sin embargo, casi les pude devolver el saludo, estaba demasiado concentrada en llegar a los reservados. Una cosa buena de haber trabajado para aquí era que podía andar por la zona sin que los guardias de seguridad me detuvieran. Así que no me sorprendió con Rick, el chico que siempre estaba de pie junto a la entrada de acceso a los reservados me dejó pasar con una leve sonrisa en reconocimientos. Subí las escaleras con rapidez, aun en falda, había hecho ese mismo camino tantas veces que era costumbre. Trabajé en los reservados varias veces, cuando tenía suerte, y siempre me fui co

