Capítulo 6: Sentimientos.

1078 Words
(Annie Parker) —Ya verás linda —dice aun sonriendo y entramos a la camioneta. No tardó tres segundos para ponerla en marcha. En el camino íbamos en total silencio, hasta que él rompió el hielo. —Annie, ¿Te gustó la cena? —pregunta algo nervioso. —Sí, ahí venden delicioso, me encanta, si quieres volvemos más seguido —dije sonriente. —Me alegro linda — imitando mi gesto, se puede notar que ha quedado más que feliz con mi respuesta y digo la verdad, me trajo a un bueno lugar el cual nunca olvidaré. Segundos después se detuvo en un lugar parecido a una casa de playa, había árboles rodeados de hermosas luces. —Ya llegamos linda —me bajo de la camioneta. Tengo una mala costumbre de ponerme a inspeccionar a cada lugar que voy, bueno no es mala costumbre es más bien curiosidad. Eran muy hermosas esas luces y esa gran casa. Jacob me saca de mis pensamientos tomándome de mi mano. —Entremos preciosa —halándome, haciendo que entre a la casa de manera apresurada. Cuando entramos me quedé asombrada, la casa es hermosa. —¿De quién es esta casa? — Estoy impresionada. —Es mía, vengo aquí cuando estoy triste o cuando quiero aislarme, relajarme —dice y me sonríe —Y quiero que sepas que, eres la única persona que conoce este lugar aparte de mí, claro—declara muy serio mirándome fijo —No le cuentes aquí nadie de este lugar, por favor, en especial a mi hermana —me dice agarrándome de las dos manos haciendo que lo mire. —Está bien Jacob, no diré nada — luego nos sentamos en un sillón, él encendió un televisor que había en frente de dicho sillón. Luego se dirigió a un pequeño lugar, que supuse que era una cocina. La verdad, estaba muy incómoda sola ahí, así que me dirigí a donde Jacob. Cuando él me ve, me sonríe. —¿Por qué viniste linda? ¿Tanto te gusta mi compañía? —me dice con una sonrisa pícara. —Que presumido eres, mejor dime que preparas —dije observando. —Pues, unas galletas con chocolate y una limonada —muy feliz —Y debo decirte algo…—Y su semblante se tornó serio. —Adelante…—le dije y me puse nerviosa, vaya este chico le gusta dejarme con intrigas haciéndome sufrir y pensar que he hecho algo mal. —Vayamos a la sala y allá te lo digo — muy serio. —Vale, como digas —Oh rayos, ahora que hice, mi subconsciente siempre fastidiando. Fuimos al sillón que estaba anteriormente y nos sentamos, colocamos en una pequeña mesita la bandeja con las galletas y las limonadas. Él me sostuvo las manos y yo lo miré. —¿Ya me puedes decir?, la duda me está carcomiendo —digo mirándolo y frunciendo el ceño. —Annie, tú sabes que tienes mucho tiempo compartiendo con Jessy y conmigo y cada vez que ibas a mi casa en serio, capturabas toda mi atención, y aún lo sigues haciendo. Annie, me has cautivado completamente y la verdad es que tú me gustas y mucho en serio. Y si algo te pasa o si alguna persona te hace algún daño físico o emocional me voy a enfurecer y cometeré una locura si eso pasa. Eres muy importante para mí, Annie — baja la cabeza Eso fue muy lindo de su parte, vamos Annie no llores. Prosigo con tomarlo del mentón y alzar su cabeza haciendo que me mire. —No me va a pasar nada, es muy hermoso de tu parte decirme lo que sientes, por ahora puedo decirte que no sé con claridad lo que siento, siendo sincera, jamás me pasó por la mente que sintieras algo por mí, ya que nunca he pasado palabras contigo así mucho que digamos, solo debo pensar, tengo mucho tiempo sin sentir algo por alguien y es como quien dice nuevo para mí —digo sincera y él asiente. —Está bien Annie, te entiendo —me dice sonriente. Al paso de las horas nos comimos todo y estábamos viendo unas cuantas series. Después procedo a ver la hora y ya era casi medianoche, por lo que abrí los ojos como platos y me alarmé, debo llegar a mi casa cuanto antes. —Jacob, debo irme a casa ya —preocupada. —Si es tarde y no quiero que te regañen o te dejen fuera de casa—toma las llaves de la camioneta, apaga el televisor y salimos de la cómoda casa. Todo el camino íbamos entre risas, charlando y cantando como si nuestra relación cambió al sincerarnos un poco más el uno con el otro, no sabía que estar a su lado era tan pleno. —No sabía que eras tan divertida Annie —dice sonriendo y moviendo el cuerpo al compás de la música mientras conduce. Creo que o me ha leído la mente o tiene esa misma sensación que yo. —Yo tampoco sabía eso de ti—riéndome y siguiéndole el ritmo a Jacob. Ya después de unos siete minutos llegamos a mi casa, él para la camioneta y me mira fijo. Sus ojos son hechizantes, que sin darte cuenta atrapan toda tu atención. Considero que ahora mismo es la única atención que merece captar. —Gracias por aceptar la invitación ha sido muy divertido —me ofrece un cálido abrazo el cual no dudo en responder y me da un beso en la mejilla. —No debes agradecer, es genial pasar tiempo contigo —digo sonriente. —Buenas noches, descansa —y le hago un ademán de despedida. —Descansa, Annie — me bajo de la camioneta. Sigilosamente entro a la casa, subo a mi habitación y me dirijo al baño a cepillarme los dientes. Cuando salgo, me coloco un pijama cómodo y me pongo a pensar todo lo que pasé con Jacob hoy mirando hacia el techo mientras mordisqueo mis labios con deseo. Como me gustaría haberle dado una oportunidad, porque siento que me gusta, pero no quiero precipitarme para luego estar confundida, me prometí a mí misma que si iba a tener una próxima relación, debo de sentirme bien y esa persona también, ya me cansé de fallar. Sin embargo, cuando lo veo y ahora que me ha dicho sus sentimientos, todo es diferente ahora y las cosas se ven de forma distinta.  Ese chico es increíble…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD