Capítulo 5: Salida esperada.

1085 Words
 (Annie Parker) Las chicas me tienen sumamente nerviosa, en serio, están histéricas, pero les repetí que no voy a casarme, pero ellas insisten que este momento es totalmente memorable. Marie me estaba maquillando, Jessy me pintaba las uñas y Sarah me rizaba el pelo. Al cabo de treinta y cinco minutos más tarde, ya estaba totalmente lista. Me miro al espejo y me asombra lo que veo, ¿En serio era yo? Las chicas me miraron y sonrieron, quedaron satisfechas con su trabajo. —Chicas muchísimas gracias, de no ser por ustedes estaría vuelta un completo desastre —especulo alegre y Marie se ríe. —Sí, es cierto amiga —dice palmeando mi hombro, siempre tan sincera. —Mi hermano se pondrá loco contigo —admite Jessy sonriente. —¿Así cómo mi hermano se puso con Sarita? —pregunto y Sarah me golpea, yo solo me río. —Peor de ahí, Jacob es muy cursi y meloso, yo soy todo lo contrario a él —dice Jessy con seriedad. —Estoy muy nerviosa… ¿Y si no me veo como él esperaba? —coloco una cara de tragedia. —Pues se las verá conmigo y Jessy se queda sin hermano, porque tú te ves muy bien y te pusimos bastante hermosa como para que a él no le agrade, no aceptamos ningún comentario negativo de su parte—Marie enfurece. —No será necesario, tranquila — riéndome, Marie es un caso. Pasaron los minutos y se escucha una bocina de una camioneta, cuando abrí la puerta es Jacob, me despido de las chicas y ellas me desean “suerte”. Luego, ellas se fueron a sus respectivas casas. Jacob salió a abrirme la puerta como todo un caballero y me mira de arriba a abajo y se muerde los labios levemente, pero es notorio, al menos yo soy la única cerca de él que puede darse cuenta de ese detalle. Su rostro es demasiado hermoso, ¿Cómo no me había fijado en su belleza exterior antes?, es asombroso, siempre lo he mirado como un amigo, pero puede ser que como estamos, nos veamos como algo más en lo adelante. —Annie, luces hermosa —dijo y se tapó la boca con una de sus manos, se nota que está bastante asombrado, —Tú te ves muy bien Jacob —suelto con un tanto de timidez. —De verdad Annie, estás muy hermosa, me quedo sin palabras —dice aun mirándome atónito. —Gracias, Jacob —me sonrojo. —De nada hermosa —me hizo un ademán para que entrara a la camioneta, cuando entré me cerró la puerta y se dirigió al asiento del conductor y salimos rumbo a donde se supone que iríamos. —Jacob, ¿A dónde vamos? —preguntó con curiosidad. —Iremos a un restaurante y luego, a otro lugar. Espero que te guste la comida italiana — yo asiento. —Me fascina la comida italiana. — sonriente y su semblante se relaja, es como si eso le hubiera atormentado por si no me agradara. —Bien, pues espero que te guste, es mi restaurante favorito —dice sonriendo, yo solo le dedico una pequeña sonrisa. Luego desvía su mirada a la calle concentrándose en el volante de su camioneta. Me puse a inspeccionar cada faceta de su rostro. Vaya que se concentra cuando conduce, su mandíbula se ve bien firme, su pelo hacia atrás lo hace ver mucho más atractivo. Sigo mirándolo y me dirijo a mirar sus deliciosos y apetecibles labios, es muy hermoso de verdad. De pronto, él voltea y me atrapa mirándolo, solo supe voltear la cara hacia la ventana. —Con que mi mirándome, ¿Cierto Parker? —sonríe y yo aún sigo con mi mirada hacia las calles —Anda linda, sé que estabas mirándome —se ríe por lo bajo. —Sí, veía lo concentrado que te ves conduciendo —digo algo nerviosa, él es muy guapo, Dios bendiga a sus padres que lo engendraron tan bien. —Bueno, no quiero provocar un accidente, si algo te pasa me asesino —me mira fijo y sus ojos se tornan más oscuros, yo coloqué mi mano en la suya y le sonreí. —Contigo, no creo que me pase nada —lo miro con ternura y sinceridad, sé que con él no me pasará nada, él me protege demasiado. —Gracias por creer en mí —sigue conduciendo. —Eso me ha entregado de ti, confianza— él me sonríe y sigue conduciendo. Seguíamos por el trayecto con pequeñas pláticas, hasta que nos detuvimos en un restaurante muy peculiar, tenía un nombre grande, llamativo y rojo con luces que decía: Mozzarelli, interesante. —Ya llegamos preciosa, espero que te guste —especula Jacob mirándome fijo. —Si supieras que ya empezó a gustarme con ese nombre —replicó sonriente. —Bueno, vayamos —salimos de la camioneta. Entramos al lugar y me pongo como una niña a mirar todo con detalle, es un lugar muy acogedor. Nos sentamos en una de las mesas para dos, Jacob hace un gesto a la camarera y esta se nos acerca. —Buenas noches, ¿En qué puedo ayudarles? —suelta ella tragándose a Jacob con la mirada, no sé por qué eso me molestó, pero no me agrada en lo absoluto. —Bien, yo quiero mis pastas, ya sabes, las de siempre —la chica toma los apuntes y luego Jacob me mira. — ¿Tú qué quieres linda? —dice y a la chica se le borró la sonrisa cuando me dijo “Linda”, yo solo sonreí, la miré y luego volteo a donde Jacob mirando el menú. —Espaguetis a la boloñesa, por favor —sonriente, es mi favorito. —En unos minutos se lo traigo —dice de mala gana y se aleja. Mientras tanto reímos, charlamos y todo lo demás, la verdad no sabía esas facetas de Jacob que fuera tan cariñoso y carismático. Al cabo de ocho minutos nos trajeron nuestro pedido y comenzamos a degustar. Luego, al cabo de un rato de charlas y pláticas, salimos del lugar. No era muy tarde, eran aproximadamente las nueve con cuarenta minutos de la noche. Me fascina la compañía de Jacob, me he sentido muy a gusto con él. —Necesito que vayamos a otro lugar —replica Jacob mirándome con una gran sonrisa. —¿Ah sí?, ¿a dónde será, señor Davis? —digo en un tono gracioso.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD