Su secreto

1294 Words
Punto de vista de Rashel. lo que me acaba de decir Fernando me deja sorprendida nunca esperé que alguien creyera al igual que yo que existían los hombres lobos. y lo que me dice tiene mucha lógica. -ah bueno Fernando puede que así sea pero mientras no lo vea no lo creo- le digo pensando en lo que la abuela me había dicho, que no ande diciendo por ahí que los hombres lobos existen o creerán que estoy loca menos voy a creer en alguien que va a trabajar en la casa grande qué tal si le dices al dueño y él cree que estoy loca, y podría afectar a toda mi familia también. -no digas eso Rashel las cosas que pueden llegar a pasar te puede sorprender- me dice él mirándome a los ojos. podría jurar que vi sus ojos color fuego ponerse aún más intenso en sus bordes por una fracción de segundos. no sé cómo se me ocurrió mirar de reojo hacia la esquina de la casa grande por donde había desaparecido la abuela cuando la miró que ella dobla inmediatamente le miró Fernando. -tienes que irte Fernando- le digo de inmediato tomándolo por sorpresa. -por qué- me dice- si te asusté con lo que dije prometo no tocar el tema más- dicen por lo que me hace sentir mal porque me parece que fue un poco grosera con él. -no- le digo- no es nada de eso y disculpa si te hice sentir mal lo que pasa- digo viendo que la abuelas se está acercando pero al parecer aún no se da cuenta de la presencia de Fernando ya que a veces le falla la vista- viene mi abuela- le digo y él vuelve a mirar hacia donde yo estoy dirigiendo mi mirada- tienes que irte los hombres de aquí no le agradan ella suele ser muy grosera y no quiero que lo sea con Tigo más tarde voy a ir a recoger más agua a la noria ahí podemos charlar un momento, me agradas Fernando- le digo sonriéndole lo cual me pareció algo muy liberal que me pasa yo no soy así. -bueno está bien Rashel te veo en la noria- dice él sonriéndome- no quiero meterte en problema así que regresaré por dónde me vine dice sonriendo, y se va tan rápido como llego. entonces vuelvo a esconder rápidamente el libro ya que miro que la abuela se acerca muy rápido con una pequeña bolsa negra de hule, bueno no tan pequeña. deja un lado el trapo con el libro liado y bajo de inmediato al encuentro de la abuela -mamá tardaste demasiado ya estaba por ir a buscarte- le digo, aunque sabemos que es mentira pero qué más da solo es una mentira piadosa. -es que la ama de llaves estaba algo ocupada así que tuve que esperar pero ya estoy aquí pon la olla para hacer arroz que ya van a ser casi las 3 de la tarde, ya no tarda en llegar tu abuelo y tus tíos y tu hermano hay que esperarlos con comida caliente-qué dice ella por lo cual solo asiento. -tendiste toda la ropa Rashel- dice la abuela mientras subimos las pequeñas escaleras de la casa. -claro que sí mamá tendí la ropa, barri la casa, acomodé las camas- le digo a ella- estaba descansando un rato-le digo mientras pongo todo en el mesón de la pequeña cosina. -bueno, está bien hija ahora hay que preparar la comida- dice la abuela sacando todo de la bolsa. sin decir más procedo a picar verduras ya que vamos a hacer un caldo, el ama de llave también le dio una gallina a la abuela así que con un poco haremos sopa y con el resto haremos un guiso, al acabo de un tiempo terminamos de cocinar no diré que soy bueno en la cocina, no diré que soy buena cocinera pero al menos me defiendo, desde muy pequeña la abuela me enseñó a cocinar, lavar y todo lo que debe hacer una mujer cuando ya está casada, pues prácticamente ella me preparó para el matrimonio, cosa que aún no tengo en mis planes, hace dos años que salí de la escuela secundaria, estuve una temporada en una pequeña ciudad estudiando auxiliar de de enfermería y computación, sé todo sobre primeros auxilios y un poco más sobre tecnología, volvía a conquista hace poco más de dos meses, que fue cuando la abuela hizo una fiesta de bienvenida en la cuál también sorpresivamente Paul pidió mi mano en matrimonio es por eso su rabia hacia mí porque lo rechacé delante de toda la gente del pueblo, desde un principio le dije a la abuela que no buscaba una relación que yo sabría cuando estaría lista y cuando mi corazón lo estaría así que en partes no fue mi culpa lo que pasó. -vas a comer Rashel- me dice la abuela llamando me la atención, ya que se ha dado cuenta que ando un poco distraída- en qué tanto piensas niña tienes que ser más atenta no tan distraída, últimamente lo he notado mucho no estarás viendo a alguien Rashel- me dice a la abuela en tono amenazante. muevo la cabeza en forma de negación pero es en ese momento cuando viene el dichoso Fernando otra vez a mi cabeza no sé por qué mi mente trae su rostro a mí se cuido rápidamente la cabeza como si eso pudiera alejar el pensamiento que tengo siento que me sonrojó las imágenes que ponen mi cerebro sus brazos músculos acerca de mí agarrándome desapercibida sus labios tan carnosos.*ay Dios santo que me está pasando, deja de pensar deja de pensar en esas cosas rachelle te estás condenando a ti misma*, me regañó a mí misma, tratando de alejar esos pensamientos tan pecaminosos que tengo con respecto a él, ni siquiera lo conozco y no sé porque mi mente está actuando así, siento como me sonrojo. -Rachel niña qué te pasa- escucho que dice la abuela- tienes fiebre porque tu cara de pronto se ha tornado roja- ay por Dios ahora siento mucho más vergüenza por saber que la abuela está cerca de mí trato de alejar todo pensamiento y de no sentirme avergonzada para que el rubor en mis mejillas desaparezca. -no es nada mamá solo que me asusté un poco, supongo que es de eso- le digo mientras veo que ya se acerca a tocarme la frente- pero estás roja y algo caliente- me dice la abuela- debe ser porque estuve expuesto un buen rato al sol y recién me está haciendo efecto- digo tratando de persuadir la, algo que claramente no funciona ya que tiene cara de preocupada, ahora qué voy a hacer como me pasan estas cosas a mí. -tómate un vaso de agua fría eso podría ayudarte y de qué te has asustado si no estabas haciendo nada-me dice la abuela a lo cual asiento. -tranquila mamá ya verás que solo es eso, y me asusté por que de pronto me acordé del día en que vinimos cuando vimos ese animal enorme y no pude evitar pensar que tal vez estos se lo encuentran por el monte eso me preocupo un poco- le digo, sé que es una mentira pero será una mentira piadosa es eso o la abuela seguirá preguntando y notara mi mentira y mi nerviosismo la abuela es muy buena para darse cuenta no se le puede ocultar prácticamente nada. ********* -buenas tardes cómo están- escuchamos qué dice el abuelo mientras ingresa a la casa junto con mis tíos mis primos y mi hermano todo sucios ya entregaron la almendra al parecer, aunque la almendra aún no se está cajeando simplemente se la dejan en el almacén en sus respectivas bolsas.
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