- ¿Puedo seguir haciendo preguntas toda la noche?- le pregunté mordiendo mi labio, no estaba segura si le molestaba o no mi curiosidad. - Podemos hacer lo que quieras el resto de la noche- dijo sonriendo, sabía que hacía esto a propósito para ver si tenía alguna reacción ante sus palabras. - ¿Siempre supiste que querías ser doctora? - ¿Qué es esto? ¿Una charla motivacional?- dijo burlándose y yo rodé los ojos. - No, solo quiero saber, supongo que puedes conocer un poco de alguien si sabes su motivación- dije seria. - Pues, supongo que es algo que siempre he querido, sabes, como esas niñas pequeñas que siempre están jugando a ser doctoras y crecen y siguen pensando que es lo que de verdad quieren, después uno de mis abuelos tuvo un problema de salud y los médicos no supieron qué hacer

