Capitulo 3: Era hora de empezar la aventura.

1317 Words
Capitulo 3: Era hora de empezar la aventura. Mi teléfono sonó con esa melodía chillona que no había podido cambiarle, me sobresalté, aun estaba con los nervios de punta por estar encerrada en mi habitación evitando a mi padrastro, este ea un teléfono que apenas me servía para recibir llamadas y mensajes, no tenía ni conexión a Internet o alguna función especial, solo me permitía comunicarme. Para mí servía, tenía la connotación de que todo lo malo tenía fin, todo era un proceso y todo sería temporal, esperaba que siguiera de esa manera. —Hola —dije con una sonrisa al ver que era mi mejor amiga Gloria. Como no, era la unica que se preocupaba por mí. —Amiga, ¿como estas? —dijo Gloria, eramos buenas amigas desde el instituto y al graduarnos siempre mantuvimos el contacto, ella vivía muy cerca de mi casa... hasta que se casó y se fue. —Bien. —dije soltando un suspiro, realmente creo que el día de hoy era como una llave a la libertad de mi situación. —No me contestaste en todo el día —dijo—, pensé... que te había pasado algo. Ella estaba muy pendiente de mi porque siempre le decía lo que pasaba con mi padrastro, los abusos y maltratos, además de que siempre era un completo borracho. —Estoy bien —pasé una mano por mis ojos sentándome—, yo, tuve una entrevista de trabajo. Ella soltó un pequeño grito de emoción. —¿En serio? y ¿de qué? —preguntó. Uhg... Bueno, había firmado un acuerdo de confidencialidad, no podía hablar de esto... —Pues no es exactamente un trabajo —dije—, es un trato. —¿Como así? Entre mas me explicas menos entiendo. —dijo. Porque precisamente no le estaba explicando nada. —Alquilaré mi vientre para un bebé de alguien rico. —me limité a decir, es decir el acuerdo era de no hablar de él ni de nuestro acuerdo, pero ella no sabría mas nada solo... lo que yo iba a hacer. Gloria se rio. —Que graciosa, ahora dime —dijo dejando de reírse— ¿Trabajaras en un café? Solté un bufido. —Hablo en serio —dije. Ella permaneció en silencio por varios segundos. —Oh, amiga —dijo pareciendo consternada— pero ¿regalarás un bebé? —Pues sí —dije pasando una mano por mi cabello. —¿Pero como es eso? —dijo mi amiga completamente incrédula— ¿Una familia rica? No podia dar detalles de que era Nicolas, un magnate. —Un hombre rico —le aclaré. Ella permaneció en silencio unos segundos, sabía que hacia eso cuando analizaba mucho una situación que no le agradaba. —¿No tiene esposa o alguien? —indagó, por su tono de voz, sabía que ella estaba algo asustada por mí y en lo que fuera que me estuviera metiendo. Yo también estaba algo asustada, pero más asustada estaba de quedarme aquí con mi padrastro. —Hasta donde sé no —admití, y dudaba que tuviera a alguien es decir, si recurrió a mi y me haría pasar por su esposa entonces evidentemente no podria haber alguien más... —¿Pero te lo vas a follar? —preguntó. Sentí todo mi rostro sonrojarse, él me había prometido que no me tocaría. —No —dije—, todo sera inseminación artificial. —Uhm —murmuró pareciendo procesarlo todo. —¿Que opinas? —pregunté, sabía que se estaba guardando su opinión. —Es una locura —admitió, sí efectivamente yo tambien pensaba lo mismo, pero era una locura peor quedarme aquí con mi padrastro sin salida, era esto o huir y dormir en la calle. —Me dará albergue durante el tiempo de embarazo y dinero —le dije—, dinero que pudo usar para poder largarme de aquí e ir a buscar a mi abuela. Eso era todo lo que quería; encontrarla. —Amiga —dijo soltando un suspiro—, ya ha pasado mas de un año, tu abuela no va a volver. Sentí un nudo en la garganta. —No digas esas cosas —dije relamiendo mis labios. —Soy realista —dijo. Me aguanté la lengua para no mandarla a la mierda con su realismo. Yo me aferraba a la ultima esperanza de volver a ver a mi abuela. —No quiero escuchar tu realismo —me limité a decir tal vez un poco fuerte, pero realmente me había molestado un poco su pesimismo. —Sabes que te amo —dijo Gloria—, me preocupas. Solté un suspiro, sabía que sí; que yo le preocupaba. —Entonces sabrás que debo irme de aquí rápido —dije. Ella permaneció en silencio un momento, evidentemente esto debía de parecerle una locura, pero necesitaba una salida, ya no podía seguir viviendo con este hijo de puta de mi padrastro. —¿Te ha hecho algo? —preguntó Gloria. —Me golpeó cuando llegué —admití— pero logré encerrarme rápido. Eso era mi vida cada vez que pisaba esta casa, como un perro rabioso del que debía escapar antes de que me atacara. Era correr siempre para ocultarme. —¿De las denuncias? —preguntó aun indagando. Solté un bufido. —Nada —dije girando los ojos. Sabía que lo preguntaba porque denuncié a mi padrastro con la policía por abuso domestico, pero ellos nunca llegaron a la casa, y su consejo fue que me fuera a otro lugar porque ya era mayor de edad, desgraciadamente la casa estaba a nombre de mi padrastro y yo no podía echarlo o reclamar nada aquí. Solo me tocaba irme. —Estaré bien —dije pero sentí que en vez de tranquilizarla a ella me tranquilizaba yo—, mañana comenzaremos el proceso. —Vale, espero que todo lo que ocurra sea lo que esperabas —dijo Gloria. Yo también lo esperaba. —¿Que tal las cosas con Guillermo? —pregunté, Guillermo era su esposo. —Bien —suspiró—, he intentado no hacerle shows. Ellos se casaron elementalmente para que ella pudiera salir de su casa, todo en este barrio solo quería huir, él tenía 2 hijos, viudo pero no era de buen corazón, era todo un mujeriego, aunque al menos podía mantenerla y darle una buena vida lejos de todo este lugar. Lo peor de todo es que la situación nos empujaba a huir, porque no nos daban trabajo porque no parecíamos a la altura y no podíamos estudiar en la universidad por el dinero. Todos intentaban sobrevivir y encontrar una vida mejor a como diera lugar, así fuera huyendo con un hombre, como hacia yo; alquilando mi vientre. No había opción. —¿Y tus hijastros? —pregunté con curiosidad. —Peor que antes —dijo soltando un suspiro, sabía que eran terribles—, uhg, ya llegaron, te llamo al rato ¿vale? —Vale. —dije, aunque sabía que no iba a llamarme después. Organicé mis cosas en un bolso con elementalmente todas mis cosas para mañana y me acosté intentando dormir pero fue una tarea fallida, solo pensaba en lo que ocurriría por la mañana. Me levanté cuando dieron las 4am y yo sin poder dormir, intenté no hacer ruido para ir a bañarme sin despertar a mi padrastro él seguía durmiendo en el mueble pasando la borrachera, fui a la cocina a ver si podía desayunar algo pero como supuse, no había nada. Solo botellas vacías de cerveza y ron. Asco. Mi teléfono sonó y apagué la llamada rápidamente cuando el estridente sonido sonó, me quedé paralizada cuando mi padrastro se movió pero por suerte siguió durmiendo, miré que el que llamaba era Nicolas. Debía de estar afuera. Era hora, tomé mi maleta con cuidado y salí sin que me viera. Era hora de empezar mi nueva vida.
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