CAP 1
Ser hija de una madre viuda es complicado, te cuida más de lo usual y se entiende perdió a mi padre de una manera muy trágica. un asalto que termino mal.
Afortunadamente mi mama se calma un poco cuando el señor Aaron Villalba le dice que estaré bien bajo su cuidado. ¿Y quien no se lo crearía? si cada palabra que brotaba de esa bosa esculpida por los dioses seguro seria verdad.
Macarena y yo nos hicimos amigas desde secundaria , con mucho esfuerzo mamá me metió a la escuela privada más cotizada del lugar.
Macarena es la típica niña rica, que le da igual la escuela se conforma con apenas aprobar las materias, la quiero mucho su caos en ocasiones es una bocanada de aire fresco, pero a veces su caos es demasiado, se a metido con los profesores que le gustan, ah sido la aventura de algunos magnates conocidos así que su papá decidió llevarla fuera por las vacaciones muy lejos.
-Azul mi papá es un tirano, dice que iremos Marruecos o Turquía, sitios donde si o si tendré que estar cubierta-
Macarena hace pucheros y yo me rio, lo más difícil para ella es no poder mostrar su bello cuerpo
-Tu te lo buscaste, el director te vio tirandote al maestro de filosofía-
-Oh vamos no seas una virgen Lorenzo esta buenísimo-
-¿Que te dijo tu mama sobre eso?-
Macarena puso cara de asco, la relación con su madre es inexistente, se rumorea que solo la tuvo para garantizar una pensión permanente por parte de Aaron
-Nada papá le hablo para contarle el problema, pero seguro se esta tirando a su nuevo hombre en turno-
-¿Entonces si se divorciaron?-
-Ya estaban separados desde hace tiempo, todos sabemos que estuvo solo por el dinero de papá, solo firmaron un papel que confirmaba lo que ya todos sabíamos-
Estaba mal lo que estaba sintiendo en ese momento, en secreto me gustaba el papa de Macarena, era un amor platónico ¿Pero quien no sentiría lo mismo por el? es Guapo, se ve Joven para su edad, físico perfecto, cabello n***o con algunas canas asomándose, barba, labios gruesos y esa voz raposa que te derrite al escucharla
-Vayamos a mi casa, igual y tu presencia haga que papá cambie de opinión sobre el viaje-
-¿Como se supone que hare eso?-
-Porque obviamente tu iras con nosotros estas vacaciones, te libraste las pasadas y no lo permitiré, eres como mi cinturón de castidad-
Soltamos una carcajada y caminamos hacia el coche que ya esperaba a Macarena
-Le avisare a mama-
Ella asintió y solo le mande un mensaje
-Llegare tarde, iré a casa de los Villalba-
-No regreses muy tarde por favor-
Al llegar la mansión siempre me impresionaba, las personas del servicio nos reciben con entusiasmo, es claro que al llegar las dos iba a ser diversión segura
-Macarena-
La voz de Aaron resonó a lo lejos y claro que tuvo en efecto que no esperaba en mi, Macarena puso la cara de siempre cuando se mete en problemas
-Sígueme la corriente-
Me toma de la mano y me arrastra hasta lo que supongo que es el despacho de su papá
-Papá mira vino conmigo Azul-
Al verme entrar la mirada se Aaron cambio, sentí me vio más de lo necesario, sentí recorrer el rubor por mi rostro
-Hola señor Villalba, lo siento por la molestia-
-Azul no molestas, eres siempre bienvenida en casa ya lo sabes-
Aaron se levanto de su escritorio, llevaba un traje azul marino seguramente hecho a la medida, la camisa sin corbata, se me hizo agua la boca.
-Macarena, te hablaba para el tema de las vacaciones, pasaremos un rato en España, para que estés unos días con tu madre-
-¿Por que tengo que desperdiciar mis vacaciones por estar con Lorena?-
-Es tu madre y debes de pasar tiempo con ella-
-Bien. iré, pero si Azul va con nosotros estas vacaciones-
Aaron me miro, pude sentir su mirada recorrer mi cuerpo y asintió
-¿Crees que tu madre pueda venir en la tarde para hablar lo de las vacaciones?-
-Supongo que si-
-Bien dame su numero y yo mismo le pregunto-
-Deje el celular en el cuarto de Macarena-
El asintió y las dos salimos de su despacho
-Bendita seas por tu presencia Azul, aunque tendré que estar un tiempo con Lorena pero no esta todo perdido-
Solo solté una risita, saque el teléfono de la mochila, busque el numero de mamá y lo anote en un papelito
-Iré a darle el numero a tu papa-
-Si si corre cuanto antes se pongan de acuerdo mejor-
Sali del cuarto de Macarena y me dirigí hacia el despacho de Aaron, al llegar toque dos veces
-¿Si?-
-Soy Azul señor Villalba-
-Pasa-
Abrí despacio la puerta y asome solo la cabeza
-Pasa pasa Azul y por favor deja de llamarme señor me haces sentir viejo-
Se volvió a parar y se recargo en su escritorio, yo solo solté una risita
-Aquí esta el numero de mi mamá se...-
Levanto una ceja y me miro directo a los ojos
-Aaron-
Sonrió ampliamente y el corazón se me detuvo, tomo el papelito y sus dedos rozaron los míos
-Gracias-
Sali lo más rápido que pude de su despacho.
Estuvimos viendo una serie aunque estaba más de fondo Macarena había empezado a hacer sus maletas, después de todo seria un mes de viaje, estábamos riendo como tontas cuando tocan a la puerta
-Señorita la comida esta lista-
Abrió la puerta y era la cocinera
-¿Ya le avisaste a mi papa?-
-Ah eso iba señorita-
-Azul puedes ir a decirle a papá que ya vamos a comer-
Me le quede viendo como una tonta, tendría que volver a estar a solas con el, solo pude asentir y volví hacia su despacho, estaba abierto, no estaba ahí, tal vez este en el gimnasio de la casa, fui y tampoco, solo me quedaba buscar en su cuarto, según yo es la que estaba hasta el fondo del pasillo.
Camine hasta allá y vi la puerta abierta, me asome y entre a su cuarto, no es como me lo imaginaba, todo en tonos oscuros y olía delicioso, gire y coche con algo, estaba húmedo, alce la vista y me puse roja.
Era el estaba solo envuelto en una toalla y me sonría ampliamente
-¿Te perdiste?-
Yo no podía articular palabra alguna, me tomo del rostro y se inclino hacia mi
-Azul-
Me susurro muy cerca de mis labios, el agua que goteaba de su cara empezó a mojar la camisa del uniforme, era blanca y empezó a ponerse transparente, lo suficiente para que se distinguiera el color de mi sostén
-Yo solo venia a avisarle que ya esta la comida señor-
-Te pedí que me llamaras por mi nombre?-
-Aaron ya esta la comida-
Seguía tomando mi rostro, sentía su aliento rozarme, nos quedamos viendo sus ojos verdes, se volvieron oscuros, apenas si podía respirar, deje de razonar y lo bese, pude ver su sorpresa y para la mía no se alejo me acepto y me regreso el beso, me tomo por sorpresa al sentir su lengua, solté un gemido, me tomo de los muslos y me cargo, me coloco contra la pared, el beso se hizo mas intenso, estando en esa posición podía sentir la punta de su m*****o rozarme la entrepierna, fue bajando por mi cuello y se separo
-Nos vamos a divertir en estas vacaciones-
Sonrió maliciosamente, vio mis pechos y les planto un beso a cada uno
-Ahora baja, yo bajare en un minuto-
Me bajo se dio la vuelta y yo no podía moverme
-¿Oh caso quieres ver como me visto?-
Se empezó a quitar la toalla
-Te veré abajo-
Sali corriendo, hasta el comedor
-¿Y papa?-
Me le quede viendo a Macarena, acababa de ser fajada por su padre
-Dijo que ya venia-
Asintió y nos sentamos a comer.