. Aparco frente a la casa de mis padres, tomo mis cosas y termino por bajar del coche, acomodo mi abrigo y guardando las llaves del coche tomo camino dentro de casa. Escucho unas risas provenir de la sala y sin perder tanto tiempo me dirijo en esa dirección, al llegar comienzo a dar saltitos, el cabello alocado que siempre tiene, sus tatuajes y esa manera tan sexy de Roger vestirse, con un chillido corro hasta él y lo rodeo con mis brazos, me alza y me abraza. Me alejo y lo observo, sonriente me da un montón de besos en mis mejillas, termina de bajarme y vuelve abrazarme. Rio como toda una loca, le echaba de menos, tanto que parecía una jodida eternidad su ausencia, procedo a saludar a Isaac quien claramente va hermoso igual que Roger. – ¡¿Por qué no me dijiste que vendrías?! Hubiera es

