***Camila*** El silencio se extendía entre nosotros como una manta invisible, envolviéndonos en una calma incómoda. Estábamos tumbados en la cama, mirando el techo, con los cuerpos apenas rozándose. No era un silencio incómodo, pero tampoco era pacífico. Liam estaba ahí, respirando a mi lado, y aun así, me sentía más sola que nunca. Todo lo que me acababa de decir pesaba sobre mi pecho. Renata. Su mundo. Su pasado. Sus excesos. Las mujeres con las que estuvo. La forma en la que hablaba de ella, con asco, con desprecio, como si no hubiera sido más que un error constante. Pero no podía evitar pensar en lo que representaba. Exuberante, talentosa, sexy. Una mujer hecha para la pantalla grande, una que encajaba a la perfección en su mundo de escándalos, lujos y reflectores. Yo no era así. Y

