***Liam*** El dolor de cabeza es lo primero que siento al despertar. Es un latido constante, un recordatorio de que anoche, una vez más, me perdí en algo que no quiero recordar. Tengo la boca seca, el cuerpo pesado y un vacío en la memoria que me dice que hice algo estúpido. Otra vez. Intento moverme, pero algo cálido y peludo sobre mi pecho me detiene. Abro los ojos lentamente y me encuentro con dos esferas amarillas observándome con curiosidad. Onyx. El gato de Camila. No reacciona mal cuando me muevo. No sale huyendo como la primera vez que lo vi. Al contrario, se acomoda un poco más sobre mí, como si esto fuera algo normal. Como si estuviera acostumbrado a verme aquí. Paso una mano por su lomo y lo acaricio sin pensarlo mucho. Es extraño, pero el simple contacto me calma un poco. —

