***Camila**** El sonido de los cubiertos chocando contra la loza se mezclaba con el murmullo de las conversaciones y el tintineo de las copas brindando por quién sabe qué. Caminé con la misma sonrisa entrenada de siempre, sosteniendo con delicadeza la bandeja con las bebidas, y me dirigí a la mesa donde Liam estaba sentado. No estaba solo. Frente a él, dos hombres que se veían aún más arrogantes que él conversaban con absoluta confianza, como si fueran dueños del mundo. Pero lo que realmente me desconcertó fue Liam. Su vestimenta era diferente: un traje n***o de tres piezas que le quedaba perfectamente ajustado. No era su estilo descuidado y encantadoramente rebelde. No, este Liam parecía otra persona. Se veía elegante, sí, pero algo en su postura lo hacía lucir incómodo. Sus dedos jugu

